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Lunes, 28 Noviembre 2022

El 85% de los pacientes que acuden al dentista presenta síntomas de bruxismo

16/12/2010

Este frotamiento y rechinamiento dental desgasta las piezas y cuando es constante perjudica al sistema masticatorio y ocasiona la pérdida de dientes. En la edad adulta, además del estrés, otra causa frecuente son los desequilibrios oclusales

Madrid, 17 de diciembre de 2010 (medicosypacientes.com)

El 85% de los pacientes que acuden a las consultas dentales presenta síntomas de bruxismo, una parafunción mandibular persistente que consiste en el frotamiento y rechinamiento dentario sin propósito funcional que produce el desgaste de las piezas dentales. En general, se presenta de forma ocasional sin que tenga mayor repercusión, pero un bruxismo continuado termina siendo perjudicial para todo el sistema masticatorio: dientes, encías, músculos y articulación temporo mandibular.

Su aparición no se limita a una edad específica. “De hecho, todos los niños rechinan los dientes por la noche ya que la dentadura mixta [con piezas de leche y otras definitivas] provoca ciertos desequilibrios en la mordida que incitan a ejercer una mayor presión”, comenta la doctora Carolina Benalal, cirujano dentista y directora general de la Clínica Benalal. A estas edades, el bruxismo no se puede considerar un factor patológico, sino una forma natural en el desarrollo de la dentición y un estímulo del desarrollo muscular y óseo que tiende a desaparecer en la segunda etapa de la vida.

No obstante, el hábito bruxista en la edad adulta puede ocasionar numerosos problemas dependiendo de su intensidad y frecuencia. El exceso de estrés es el principal causante de esta patología, ya que la presión diaria deriva en una necesidad de liberar tensiones durante el sueño nocturno, siendo nuestros dientes los principales afectados. También los desequilibrios oclusales favorecen un mal engranaje de los dientes, lo que obliga al organismo a intentar desgastar esas interferencias para conseguir una mejora en la oclusión.

Las consecuencias del bruxismo son múltiples. “A nivel dental, se producen desgastes importantes de los tejidos superficiales que sirven de protección al diente. En pacientes con piezas sometidas a una endodoncia [eliminación del nervio], pueden aparecer fracturas múltiples por el exceso de presión, que en caso de que el paciente tenga coronas, puentes o carillas, implica casi siempre la extracción de las piezas dentales. En los casos en los que haya un debilitamiento óseo en los maxilares, el bruxismo acelerará el proceso hasta la pérdida definitiva del hueso”, asegura la doctora Benalal, que no olvida, además, los problemas musculares que provoca en la mandíbula, y que pueden dar lugar a la aparición de patologías de las articulación temporo mandibular.

Soluciones preventivas

Teniendo en cuenta que los principales causantes del bruxismo son los factores emocionales, los tratamientos se centran en frenar los efectos perjudiciales mediante la restauración de una o más piezas dentales, en el caso de que el paciente sufra desequilibrios oclusales, o mediante la utilización de férulas de descarga, unas prótesis de plástico o resina que se ajustan perfectamente a las arcadas dentarias con el fin de evitar que los dientes choquen entre sí y desgasten de las piezas dentales.

De hecho, la férula representa la mejor protección preventiva La doctora Benalal destaca dos funciones importantes de la colocación nocturna de la férula: “La primera es evidente, protege las piezas dentales del desgaste y amortigua el impacto. La segunda, lograda gracias a los últimos avances, es que trata de anular el apoyo en el área posterior de la mandíbula, de tal manera que el paciente no pueda desarrollar toda su potencia muscular”. Así, “impidiendo a los molares entrar en contacto, el paciente desarrollará menos fuerza, dormirá más relajado y evitará todas las tensiones musculares que se manifiestan en el cuello, hombros y trapecios”.