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Viernes, 12 Agosto 2022

El 20% de la población adulta padece mala circulación sanguínea en las piernas

16/09/2008

Los expertos apuntan que las varices deben contemplarse como una señal de alarma. En algunos pacientes, y no siempre en los portadores de las más largas, sinuosas o dilatadas, pueden producirse más adelante flebitis, trombosis o úlceras.

Madrid, 17 de septiembre de 2008 (redacción)

El 20 por ciento de la población adulta padece mala circulación sanguínea en las piernas debido, principalmente, al estilo de vida sedentario de los hombres, y al uso de ropa ajustada y tacones pronunciados de las mujeres, según afirmó la Sociedad Española de Medicina y Cirugía Cosmética (SEMCC) o, con motivo del Curso Anual de la SEMCC, que se celebrará del 30 de octubre al 2 de noviembre del 2008 en Montbrió del Camp en Tarragona.

El presidente de la SEMCC, el doctor J. Víctor García, señaló que "muchas varices no pasarán de afear unas piernas, pero deben contemplarse como una señal de alarma". Además, destacó que "en algunos pacientes, y no siempre en los portadores de las más largas, sinuosas o dilatadas, pueden producirse más adelante flebitis, trombosis o úlceras".

En cuanto a la prevalencia entre hombres y mujeres, el experto apuntó que "los hombres consultan raramente por problemas varicosos y solamente lo hacen cuando las molestias se hacen insoportables". "No es del todo cierto que las mujeres estén mucho más predispuestas a padecer complicaciones circulatorias, simplemente pueden presentar una prevalencia mayor debido a los embarazos, su actividad hormonal y, si es el caso, por la ingesta de anticonceptivos orales", explicó.

En cuanto a los tratamientos, los especialistas destacan las técnicas de esclerosis química, como la crioesclerosis, o la esclerosis con microespuma. Además, apuntaron que en los últimos años ha habido una evolución espectacular de las técnicas de endoláser (una fibra emisora de láser del tamaño de un cabello que se introduce en el interior de la variz para ejercer su efecto de dentro afuera) o de fotoesclerosis (láser y otras fuentes de luz externas).

Finalmente, los expertos señalaron varias medidas de prevención, como mantener un peso adecuado, beber mucha agua, incrementar la actividad física, mantener las piernas elevadas cuando sea posible, evitar la ropa ajustada, no usar calzado de tacón pronunciado, así como no abusar del sol, la sauna, los baños calientes y otras fuentes de calor próximas a las piernas, como los radiadores o la cera caliente.

Además, para activar la circulación en las extremidades inferiores, recomendaron pasar un chorro de agua fría al finalizar la ducha desde los tobillos a las caderas.