Martes, 21 Septiembre 2021

El Médico en la donación y el trasplante de órganos: implicaciones éticas

Dra. Milka Bengochea: "Muchos de los coordinadores de trasplantes de Uruguay se han capacitado en los programas organizados por la ONT de España"

La profesora doctora Milka Bengohea es la directora del Instituto Nacional de Donación y Trasplante de Células, Tejidos y Órganos (INDT), un organismo conjunto del Ministerio de Salud Pública y la Universidad de la República del Uruguay, realiza en esta etrevista una panorámica del sistema de trasplantes de órganos, tejidos y células de Uruguay. 

Madrid 17/08/2021 medicosypacientes.com/ Sara Narvaiza

La profesora doctora Milka Bengohea participará en la sesión científica de la Asociación Médica Mundial (AMM): “El Médico en la donación y el trasplante de órganos: implicaciones éticas”, que se celebrará el próximo 17 de septiembre de forma telemática y que organizan el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos es organizador junto con la Asociación Médica Mundial (AMM) y la Organización Nacional de Trasplantes (ONT).

¿En qué punto se encuentra la donación de órganos en Uruguay? 
 
En Uruguay predomina la actividad de donación y trasplante con donante fallecido. Nuestro país mantiene en la última década una buena tasa de donantes por millón de población (pmp) de alrededor de 20/pmp. Esta tasa aunque está muy lejos de los más de 40 pmp de España, duplica la media de América Latina. 
 
La tasa de trasplante renal en el año 2019 (pre pandemia) fue de 44,3/pmp cuando la media de América Latina fue de 12,4/pmp.
 
 
Tenemos un sistema nacional y público de donación y trasplante. El INDT es el organismo responsable de la procuración, gestión de listas de espera y criterios de asignación únicos, Banco de Tejidos, registro y unidad de búsqueda de donantes de células progenitoras hematopoyéticas y registro de expresiones de voluntad.
 
Los equipos de trasplante públicos y privados autorizados trasplantan a los pacientes en listas de espera independientemente de su institución o lugar de procedencia.
Uruguay cuenta para el trasplante con una financiación única a través del Fondo Nacional de Recursos (FNR).
 
A pesar de esto, existen actualmente en lista de espera para trasplantes de órganos más de 500 pacientes y para injerto de córnea más de 650.
 
¿Cuáles son las principales diferencias entre el sistema de este país y el español en materia de trasplantes?
El sistema de coordinación, más conocido como de procuración, está basado en el sistema español. Muchos de los coordinadores se han capacitado en los programas organizados por la ONT de España. Sin embargo, existen algunas diferencias, entre ellas:
  • En Uruguay, que es un país muy pequeño, predominan los coordinadores  extrahospitalarios. 
  • No existe aún programa de donante en asistolia.
  • Las listas de espera son nacionales y la asignación de órganos no tiene en cuenta criterio territorial.
¿Cómo ha afectado la pandemia a los pacientes que están en lista de espera para recibir un trasplante en Uruguay? Cuantitativamente hablando, ¿el ritmo de trasplantes ha recuperado ya la normalidad?
 
Hubo varias fases en la actividad a partir de marzo de 2020.
 
En la primera, a pesar de que Uruguay no tenía una situación compleja desde el punto de vista epidemiológico, se generó una situación de incertidumbre y casi “paralización” en los equipos de trasplante como parte del personal de la salud y en los propios pacientes como parte de la población en general. 
 
Si bien desde el INDT la actividad nunca fue suspendida y se promovió la triple evaluación: epidemiológica, de situación clínica (trasplante de emergencia, urgencia o electivo) y logística, en esos 2 primeros meses prácticamente solo se hicieron trasplantes hepáticos en situación de urgencia o emergencia.
 
Posteriormente, el INDT y los equipos de trasplante consensuaron criterios para evaluación de los potenciales donantes y de los receptores, el sistema sanitario protocolizó la circulación en las áreas de internación (áreas libres de Covid) y se expandió el número de laboratorios con disponibilidad para realizar los test de PCR RT a cualquier hora. A esto siguió una recuperación de la actividad, lo que permitió cerrar el 2020 respecto a 2019 con una reducción del 19% en pacientes trasplantados.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
¿Considera que es importante que la legislación esté armonizada entre todos los países para evitar casos de tráfico de órganos y trata de personas?
 
Sí, es importante. Existen recomendaciones al respecto emitidas desde la comunidad científica internacional y desde otros organismos como la Red Consejo Iberoamericano de Donación y Trasplante (RCIDT). Afortunadamente hasta ahora estos problemas no han estado presentes en nuestro país.
 
 
En cuanto a la formación universitaria relacionada con los trasplantes, ¿es suficiente o existe la necesidad de ampliarla? 
 
En nuestra realidad, por ser el INDT un organismo conjunto dependiente del Ministerio de Salud Pública (MSP) y de la Universidad de la República (UDELAR), nos encontramos en una situación favorable para desarrollar diversas instancias de formación universitaria.
Además de participar en la formación de grado de la carrera de Doctor en Medicina y de varios postgrados, el INDT es el responsable de 3 diplomaturas que expiden títulos de la Escuela de Graduados de la UDELAR:
  • Diplomatura en Coordinación de Trasplantes
  • Diplomatura en Bases Inmunogenéticas de los Trasplantes 
  • Diplomatura en Banco de Tejidos para Trasplantes
¿Qué le recomendaría a un médico joven que desee dedicarse a los trasplantes?
 
Le diría que además de las opciones de convertirse en un médico “trasplantador” estudie todas las alternativas de formación que existen en torno a diversas actividades de donación y trasplante: en procuración (mantenimiento del donante, métodos auxiliares para diagnóstico de ME, donación/cuidados al final de la vida, en asignación (inmunogenética e histocompatibilidad), en banco de tejidos, en trasplante de progenitores hematopoyéticos, etc.  
 
Todas tienen perfiles y objetivos específicos diferentes, pero todas permiten capacitarse y apasionarse en torno a esta actividad que permite salvar vidas o cambiar la vida de muchas personas en base al acto de la donación.
Y como a cualquier médico joven le recomendaría que una vez que elija, se capacite bien y se apasione con lo que hace.