Martes, 12 Diciembre 2017

IV Congreso de Deontología Médica

Dra. María Castellano: “La maternidad subrogada no puede ser lícita mientras sea a cambio de dinero”

Este jueves comienza el IV Congreso Nacional de Deontología Médica en el Colegio de Médicos de Málaga. Esta cita, en la que participará la Dra. María Castellano, miembro de la Comisión Central de Deontología de la Organización Médica Colegial (OMC), abordará hasta el sábado temas de enorme repercusión social como la gestación por sustitución o la atención médica al final de la vida

Málaga 19/04/2017 medicosypacientes.com / R. M. P.
Dra. María Castellano.

La Dra. Castellano señala que la maternidad subrogada “no puede ser lícita, al tratarse de un procedimiento en el que participa una mujer, poniendo al servicio de otros, a cambio de dinero, su capacidad biológica para llevar durante nueve meses en su seno, a un nuevo ser”.

La profesora María Castellano es la primera mujer catedrática en una Facultad de Medicina en España con sólo 32 años y pionera en el abordaje de la violencia de género. Son muchos los hogares andaluces que ha visitado, muchos los agresores que ha estudiado, numerosas las victimas que ha asistido y conflictos que ha resuelto.

En esta entrevista destaca que la maternidad subrogada es una consecuencia más de las técnicas de reproducción asistida en el que se pone en juego la dignidad de la mujer, hecho que coinciden desde movimientos feministas hasta el Vaticano. 

¿Qué espera del IV Congreso de Deontología Médica?

Como miembro de la Comisión Central de Deontología, tengo mucha ilusión con este encuentro, junto a un importante sentimiento de responsabilidad. Es una oportunidad para que numerosos médicos comprometidos con la Deontología en nuestros respectivos Colegios, abordemos temas de la práctica diaria, en los que entran en conflicto intereses, derechos y deberes de pacientes, familiares y profesionales. Con nuestras reflexiones hemos de llegar a propuestas de comportamientos acordes con la mejor y mayor calidad asistencial y el trato más humano y digno para nuestros pacientes, que sirvan de guía a todos los colegas que no van a estar en el Congreso. Se trata de iluminarnos nosotros para iluminar a los demás. 

¿Por qué la ética médica parece estar cada vez más presente en la sociedad?

Porque la Medicina se ha hecho omnipotente y, en la medida en que puedes hacer más cosas, debes ser más exigente para hacer lo mejor y evitar lo perjudicial. La actuación médica en el origen de la vida, al final de la misma, sobre el sexo de las personas, el curso de las enfermedades, el manejo de tecnologías que pueden modificar el destino del ser humano, etc., hacen imprescindible que al juicio clínico-científico se añada un respeto a los derechos de las personas y, sobre todo un juicio ético-deontológico personalizado y específico para cada paciente y en cada situación individual, sin olvidar el deber de justicia y equidad para todos.

¿La formación en ética médica es determinante para mejorar la calidad de la asistencia que prestan los médicos?

Sin ninguna duda. Es imprescindible que un buen profesional de la Medicina, tenga también una buena formación ética, de esta manera, será un médico que regala al paciente y a su familia respeto, comprensión, confianza…, lo que proporciona tanta o más satisfacción que el acierto científico. Aunar ambos exigencias deben configurar el objetivo del buen médico de hoy.

¿Hay una crisis de valores éticos en la sociedad?

En mi opinión, encontramos un gran grupo de personas más preocupadas que nunca por el respeto a las personas y a sus derechos, con una sincera disposición a la solidaridad y a la responsabilidad personal y social y preocupadas por una  adecuada formación en valores; por otro lado, asistimos a una corriente relativista en la que nada es intrínsecamente bueno o malo, conforme a la cual “todo depende” o “todo es relativo”; esta ausencia de criterios o principios sólidos que inspiren los comportamientos no nos llevaría por una senda favorable. 

Si aplicamos esto a la Medicina, hay médicos preocupados por su formación ético-deontológica y por establecer principios éticos que guíen las conductas profesionales, y otros, quizá los más jóvenes, confiados y deslumbrados por las grandezas científicas que se abren ante ellos, que necesitan, en su formación, que se les incorpore el proceso reflexivo de “lo que se debe hacer”, junto al más sencillo de “lo que se puede hacer”. Los Tutores de médicos Residentes tienen aquí un papel muy importante, junto a los Colegios Profesionales y sus Comisiones Deontológicas; en la formación especializada y continuada tiene que estar muy presente la Ética médica y la Deontología, perfectamente integrada en la compleja asistencia sanitaria del siglo XXI.

¿Qué debe tenerse en cuenta en relación con la ética cuando se habla de avances científicos?

El hecho de que constantemente se descubran o inventen nuevos recursos a aplicar en Medicina (medicamentos, técnicas, instrumentos, máquinas, aparatos, etc ), significa mayor exigencia moral para usarlos buscando su mayor eficacia y eficiencia y teniendo, siempre, presentes a los más vulnerables e indefensos. El médico es el garante de la equidad y del mejor aprovechamiento de los recursos con respeto a las necesidades reales.

Parece que se están dando los pasos para que la ley estatal de cuidados al final de la vida se convierta en realidad.  ¿Cuál es su opinión sobre esta norma?

La OMC ha tenido especial cuidado con este aspecto de la Medicina, la enfermedad terminal que ya no se beneficia de medios extraordinarios; así dispuso hace varios años, que se creara el grupo de trabajo de “Atención al final de la vida”, formado por expertos en procesos terminales y en los cuidados paliativos que están indicados para que la vida de estos pacientes discurra sin sufrimiento, y con los cuidados sanitarios y afectivos que le proporcionen el mayor bienestar. 

La dignidad es de la persona, no de la vida o de la muerte, por ello, es adecuado que las leyes reconozcan y protejan el derecho de cada paciente a recibir los cuidados que le permitan sentirse atendido en lo sanitario y espiritual, escuchado, acompañado y querido, para despedirse de la vida desde la serenidad y la complacencia.

¿Cuáles son las claves que abordarán en su mesa sobre maternidad subrogada?

La maternidad subrogada es una consecuencia más de las técnicas de reproducción asistida. Tiene muchas implicaciones que consideraremos en el desarrollo de la Mesa, para llegar a las conclusiones que nos parezcan más prudentes en un tema en el que el valor en juego es la dignidad de la mujer. 

No puede ser lícito un procedimiento en el que participa una mujer, poniendo al servicio de otros, a cambio de dinero, su capacidad biológica para llevar durante nueve meses en su seno, a un nuevo ser. La Medicina ha tenido muy presente que la dignidad humana exige que, el acto de la donación de órganos o tejidos, sea un acto altruista y generoso; mucha más importancia cobra este principio cuando “la donación” consiste en convivir nueve meses con un nuevo ser que depende de ti en su vida biológico-psicológica de cada minuto, con las implicaciones afectivas y emocionales que esto implica.

Es llamativo que se haya puesto de manifiesto un acuerdo pleno entre la opinión de movimientos feministas y del Vaticano al considerar que el valor a preservar, en este tema, es la dignidad de la mujer, como por otra parte sucede, también, en la prostitución y otras servidumbres. La excepcionalidad del altruismo pleno y en circunstancias muy determinadas, podría considerarse.