Lunes, 11 Diciembre 2017

Historias beneficiarios

Dra. Castellano: "La FPSOMC es apoyo y cariño de tus hermanos de profesión cuando más lo necesitas"

Numerosos son los títulos que hacen a la Dra. María Castellano un referente en la Medicina de España: es catedrática de Medicina Legal de la Universidad de Zaragoza, lleva más de 43 años de trabajo en comisiones deontológicas, fue la primera mujer catedrática en una Facultad de Medicina y pionera en el abordaje de la violencia de género. La muerte de su marido, su hijo y el actual cáncer que padece no le hacen perder la sonrisa y el humanismo que la identifican y convierten en firme defensora de valores como la solidaridad. Como beneficiaria de la Fundación para la Protección Social de la OMC resalta el afecto que recibió y las ayudas que dieron a sus hijos tras la muerte de su marido, para ella la Fundación "es apoyo y cariño de tus hermanos de profesión cuando más lo necesitas"

Madrid 04/12/2017 medicosypacientes.com/ S.G.
Dra. María Castellano
En su testimonio, recogido en el apartado “Historias de la Fundación” de la Web, cuenta que enviudó cuando tenía 45 años. Ella vivía en Zaragoza y su marido, catedrático de psiquiatría en Murcia. "Murió en un accidente de tráfico cuando iba de Murcia a Zaragoza", asegura la Dra. Castellano quien cuenta como esa misma semana aparecieron en su casa los compañeros del Colegio de Médicos con quienes mantendría "una estrecha relación", ya que era la presidenta electoral del Colegio. "Vinieron a mi casa los miembros de la Comisión Deontológica, el presidente del Colegio, entre otros, para decirme, lo que necesites estamos aquí. Somos tus compañeros y amigos", manifiesta.
 
Según asegura no tenía familia en Zaragoza y cuando sucedió eso pensó "ya no estoy sola; tengo conmigo al Colegio y a la Fundación". Ese apoyo se materializó en pocos días. Le "rellenaron los papeles" y sus hijos que por aquel entonces, tenían 16, 15, y 12 años empezaron a percibir las ayudas de la Fundación que les permitieron seguir estudiando, porque les ayudaban a "pagar la matrícula, los libros y a todo lo que necesitaba".
 
En sus palabras destaca "el afecto" del "estamos aquí" cuando todavía no sabía cómo afrontar la pérdida y algo que "se había llevado entre dos" y la "seguridad" para que pudieran seguir estudiando. Prueba de ello, es que sus tres hijos pudieron estudiar carreras: la mayor Derecho, que es gestora de siniestros; el segundo era informático en la Universidad de Zaragoza, que falleció con 27 años, y la pequeña Medicina.
 
Tras poner de manifiesto la importancia de la "educación en valores sociales", señala que "la solidaridad" se puede ejercer a todos los niveles y que muestra de ello es que "con una pequeña aportación" que se destina a la Fundación "se hace mucho" y se "llega a familiares de médicos que se ven en la necesidad porque pierden a ese miembro de la familia que en algunos casos era el sostén principal de la familia o parte importante". 
 
Para ella la Fundación se hace presente, primero, desde el punto de vista "humano, afectivo y emocional. Te dicen aquí está la Fundacion y aquí están tus hermanos de profesión a tu lado para ayudarte. Sientes compañía y seguridad" y luego está, a su juicio, el "apoyo económico" para salir adelante. "La fundación es apoyo y cariño cuando más lo necesitas y eso es algo que tienen que entender desde los más jóvenes hasta los más mayores porque nunca sabes lo que te puede pasar".
 
Dra. María Castellano, 45 años de trayectoria profesional 
 
La profesora María Castellano, hasta hace un mes miembro de la Comisión Central de Deontología de la Organización Médica Colegial (OMC), fue la primera mujer catedrática en una Facultad de Medicina en España con sólo 32 años, primera mujer en ser miembro del Comité Científico de la Academia Internacional de Medicina legal, primera mujer en presidir un Congreso Internacional de Medicina Legal en Zaragoza en 1992, primera mujer en ingresar en la Academia de Medicina de Zaragoza, primera bachiller de la cortijada de la Infantas en Jaén, entre otros méritos.  
 
Respecto al abordaje de la violencia de género fue una de las primeras personas que se enfrentó en España a este problema. 
 
Catedrática de Medicina Legal de la Universidad de Zaragoza (1980) y de la Universidad de Granada (1996), ha sido Académica de Número de las Reales Academias de Medicina de Zaragoza (1986), Granada (2007) y desde 2012, de la Real Academia Nacional de Medicina, siendo la segunda mujer que ocupó el sillón de académica de Número de la RANM.
 
A lo largo de su carrera ha recibido numerosos reconocimientos, entre los que destaca la Cruz de primera clase de San Raimundo de Peñafort en 1983, por su colaboración con la administración de justicia o la Medalla al mérito policial, con distintivo blanco, por su colaboración en la formación de la policía judicial española en 1992, premio de Unión Profesional que recibió de las manos del Presidente del Senado y premio del Colegio de Médicos de Jaen, entre otros.