Viernes, 17 Agosto 2018

Conferencia en el Fórum Europa

Dr. Valentín Fuster: "La tecnología ha prolongado la vida pero la prevención de la enfermedad no existe"

El director general del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares Carlos III de Madrid (CNIC), el doctor Valentín Fuster, participó ayer jueves en el Fórum Europa, celebrado en Madrid, donde afirmó que “la tecnología ha prolongado la vida pero la prevención de la enfermedad no existe”

Madrid 08/02/2018 medicosypacientes.com
Dres. Valentín Fuster y Serafín Romero.
El doctor Fuster hizo estas declaraciones durante su conferencia en el encuentro informativo organizado por Nueva Economía Fórum en Madrid, que fue presentada por la ministra de Sanidad, Dolors Montserrat.
 
Al acto asistieron numerosos representantes del sector sanitario, entre ellos el presidente de la Organización Médica Colegial (OMC), Dr. Serafín Romero. Estuvieron presentes la presidenta del Congreso de los Diputados, Ana Pastor; y las ex ministras de Sanidad, Celia Villalobos, Elena Salgado y Ana Mato. También acudieron, entre otros, los secretarios gral de Sanidad y de Estado de Servicios Sociales e Igualdad, Javier Castrodeza y Mario Garcés, respectivamente; consejeros de Sanidad, como el del País Vasco, Jon Darpon
 
Durante su ponencia destacó que en tres décadas se ha prolongado la vida seis años, dos por década, gracias a los avances médicos y tecnológicos, sin embargo, aseguró que “conocemos mucho mejor la enfermedad que la salud y la cuestión es que hay que entender esta antes de que aparezca clínicamente”.
 
Por ello, subrayó que los tres campos básicos de la salud son las tecnologías de imagen, con las que se puede identificar a aquellas personas que están desarrollando la enfermedad; la genética, que ya ha entrado en el conocimiento de la salud, y la conducta.
 
El también director del Instituto Cardiovascular del Hospital Monte Sinai de Nueva York aseguró que sólo el 2% de los españoles mayores de 50 años de edad no tiene factores de riesgo cardiovascular en España, por lo que “tengo que decirles que no estamos tan sanos y hay que cambiar nuestra conducta”.
 
Al respecto, dijo que “la enfermedad que lleva al infarto comienza entre los 15 y 20 años de edad para ir evolucionando con el tiempo y terminar en explosión a partir de los 40”, apuntó el investigador. Por ello, hizo hincapié en la necesidad de cambiar nuestra conducta para reducir los siete factores de riesgo que llevan a esta patología y que son obesidad; presión arterial alta; colesterol; diabetes; tabaco; nutrición inadecuada con exceso de sal, azúcar y grasas, y la falta de ejercicio físico.
 
Por ello, se preguntó “de que sirve prolongar la vida si su calidad no es buena y comienza la demencia senil o los problemas de memoria porque estos siete factores de riesgo también afectan a las pequeñas arterias del cerebro”, indicó.
 
Identificó como principales factores de riesgo la obesidad, presión arterial alta, colesterol, diabetes, tabaquismo, nutrición inadecuada y sedentarismo. En este punto, Fuster ha avisado de que todos ellos comienzan a afectar a las arterias desde los 15 años de edad, si bien es a partir de los 50, 60 o 70 años cuando se suelen originar los infartos cerebrales o de miocardio como consecuencia de los mismos.
 
"Decir que un infarto ha ocurrido hoy y no se saben los motivos por los que ha ocurrido, yo les diré que las arterias están empezando a saber que algo iba mal a los 15, 20 o 25 años y llega un momento en el que ocurre una explosión (un infarto), por lo que es una enfermedad silenciosa", señaló Fuster.
 
Prevención
 
El Dr. Fuster afirmó, en otro momento de su intervención, que uno de los retos "más importantes" que tiene la sociedad a nivel mundial es prevenir la aparición de enfermedades desde la infancia, para lo cual ha destacado la importancia de la educación en hábitos saludables a partir de los tres años de edad.
 
Asimismo, destacó la importancia de implantar programas en los que los adultos se conciencien los unos con los otros para cambiar los factores de riesgo y, por ende, mejorar su salud, asegurando que ya se han hecho pruebas en otros países (Costa Rica, Cerdeña o California), lideradas por él mismo, que han demostrado la utilidad en la salud de este colectivo, ya que se ha logrado que la esperanza de vida se sitúa en torno a los 100 años.
 
Finalmente, el cardiólogo aludió a otros proyectos llevados a cabo bajo su supervisión en los que se ha demostrado los beneficios que tiene educar desde pequeños en temas sobre promoción de la salud a la hora de prevenir la aparición de patologías en la edad adulta.
 
"Humanista universal"
 
Durante su intervención, Montserrat subrayó, dirigiéndose al cardiólogo catalán, que “como ministra, catalana y española me siento muy orgullosa de que seas uno de los humanistas más universales de nuestra tierra catalana. En estos tiempos complejos tenemos que recordar el espíritu que llevamos dentro los catalanes, ese espíritu que late dentro del corazón de Cataluña”.
 
Con el objetivo de prevenir la enfermedad cardiovascular en España, la ministra anunció que antes de un mes se reunirá el Comité Asesor de Sanidad, que preside el doctor Valentín Fuster. Entre los temas que se abordarán destacan la prevención, los hábitos saludables y la promoción de la salud, ya que la Organización Mundial de la Salud establece que el 25% de los fallecimientos que se producen en el mundo son por causas ambientales, "por lo que queremos que este Comité se dirija a la población infantil y adolescente, así como a las mujeres para promover la detección precoz de la enfermedad”.
 
En el acto de presentación, la titular de Sanidad utilizó las letras del apellido Fuster para destacar los valores del cardiólogo español. “El universo Fuster se caracteriza por la F de familia por llevar a cabo un estudio con 600 familias para prevenir la enfermedad cardiovascular. La U de universalidad que nace de tu humanismo y altruismo. La S de salud que es el Estado del bienestar, que si cuidamos viviremos mejor. La T de tiempo por enseñarnos a disfrutar de la vida, la E de educación por ser un gran maestro y la R de retos que nos esperan como el demográfico”.
 
Una trayectoria al servicio de la Cardiología
 
El cardiólogo Valentín Fuster compagina actualmente sus funciones como Director General del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares Carlos III (CNIC) de Madrid, Director del Instituto Cardiovascular y “Physician-in-Chief“ del Mount Sinai Medical Center de Nueva York. Recientemente además ha asumido la responsabilidad de ejercer como Presidente del Consejo Asesor de Sanidad del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.
 
Entre los incontables puestos que ha desempeñado se encuentra el de Presidente de la Asociación Americana del Corazón, Presidente de la Federación Mundial del Corazón, miembro del Instituto de Medicina de la Academia Nacional de Ciencias Americana (donde preside el comité para la prevención de la epidemia global de la enfermedad cardiovascular), miembro del Consejo Asesor del Instituto Americano “National Heart, Lung and Blood Institute” y Presidente del Programa de Formación del Colegio Americano de Cardiología.
 
Doctor en Medicina por la Facultad de Barcelona, se trasladó a los Estados Unidos donde continuó sus estudios. Fue profesor de Medicina y enfermedades cardiovasculares en la Escuela Médica Mayo de Minnesota, en la Escuela de Medicina del Hospital Mount Sinaí de Nueva York y desde 1991 hasta 1994 fue catedrático de Medicina de la Escuela Médica Harvard en Boston, año en que fue nombrado director del Instituto Cardiovascular del Hospital Mount Sinaí de Nueva York, cargo que desde 2012 compagina con el de Physician-in-Chief del Hospital.
 
El Dr. Fuster, además de su dedicación a la ciencia, se ha involucrado profundamente con su responsabilidad social como divulgador. Como consecuencia de esta vocación y la evidente necesidad social de la promoción de hábitos saludables, ha creado recientemente la Fundación SHE (Science, Health and Education) que dirige con el objetivo de conseguir mejorar la salud integral en la población, con especial énfasis en la juventud.