Martes, 23 Julio 2019

Jornada de Humanización CAM-FFOMC

Dr. Sánchez Martos: “La humanización de la asistencia sanitaria es un reto de calidad”

Aunque la humanización es una característica inherente a la actividad asistencial, en el momento actual se hace preciso “re-humanizar” porque en los últimos años los esfuerzos de los sistemas sanitarios se han centrado fundamentalmente en la búsqueda de la excelencia científico-técnica de la asistencia, descuidándose otros atributos de dicha atención relacionados con la esfera personal y familiar. De ahí, que como subraya, en esta entrevista concedida a "MedicosyPacientes", el consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Dr. Sánchez Martos, la humanización se ha convertido en todo un "reto de calidad". Todos estos aspectos se abordan hoy en la I Jornada de Humanización como Valor de las Profesiones Sanitarias que se podrá seguir por streaming

Madrid 07/02/2017 medicosypacientes.com/S.P.
Consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Dr. Jesús Sánchez Martos.
-¿Qué se entiende por Humanización de la asistencia en pleno siglo XXI? ¿Por qué esta necesidad de “Re-humanizar” la asistencia sanitaria?
 
-La humanización de la asistencia sanitaria consiste en poner en valor la dignidad e individualidad de cada persona prestando una asistencia personalizada; consiste  en atender a las personas desde su concepción holística, dando respuesta no solo a sus necesidades físicas, sino atendiendo también su esfera emocional, social y espiritual; consiste en  hacer partícipes a los ciudadanos proporcionándoles la información y formación precisa para que puedan participar de forma proactiva en la toma de decisiones; y consiste en considerar no solo a los pacientes, sino prestar especial atención a las necesidades de los familiares que los acompañan y sus cuidadores principales. La humanización pone también el foco de atención en los profesionales que los atienden, verdaderos agentes de humanización, a los que es preciso  cuidar, favoreciendo una comunicación adecuada, fomentando su participación, reconociendo esfuerzos y logros, promocionando la formación y capacitación; en definitiva, poniendo en valor la profesionalización y vocación.
 
Aunque la humanización es una característica inherente a la actividad asistencial, en el momento actual se hace preciso “re-humanizar” porque en los últimos años los esfuerzos de los sistemas sanitarios se han centrado fundamentalmente en la búsqueda de la excelencia científico-técnica de la asistencia, descuidando, tal vez, otros atributos de dicha atención relacionados con la esfera personal y familiar. Esta situación ha conducido a cierta despersonalización de la asistencia y los cuidados. Por tanto, se hace necesario ofrecer a los ciudadanos unos servicios sanitarios cercanos que, sin minorar su calidad científico-técnica, pongan en valor la dimensión humana de la atención sanitaria y la personalización de la asistencia.
 
-¿Considera necesarias Jornadas como la que se celebran este miércoles entre la Consejería de Sanidad y la Fundación de la Organización Médica Colegial para lograr una mayor sensibilidad por parte de todos los agentes?
 
-No cabe duda de que es importante la sensibilización de todos los agentes implicados. Jornadas como la que vamos a celebrar contribuyen a ello y nos permiten exponer y difundir el concepto de humanización que estamos impulsando; nos ayudan a mostrar que la humanización es mucho más que ser amable o cortés. En esta jornada lo hacemos visible y resaltamos la importancia que tiene en la humanización la participación de todos los actores implicados, entre los que se encuentran todos los estamentos profesionales que desarrollan su ejercicio profesional en el ámbito sanitario, los pacientes, familiares, cuidadores y ciudadanos, las entidades de voluntariado, algunas fundaciones sin ánimo de lucro, etc. En este sentido, creo que el programa de la jornada que hemos diseñado refleja claramente la necesidad de participación multidisciplinar para la mejora de la humanización de la asistencia sanitaria.
 
-Hay muchas realidades cotidianas que demuestran el alto grado de implicación humana del médico con la sociedad, con las personas. ¿Qué retos tiene por delante el profesional en torno a estos conceptos?
 
-Efectivamente, la implicación de los médicos es encomiable. Y, si me lo permite, me gustaría añadir, siguiendo el razonamiento expuesto en la pregunta anterior, que no es una característica exclusiva del colectivo médico. El esfuerzo que realizan todos los profesionales sanitarios en el desempeño de sus funciones día a día es realmente digno de alabanza. Su profesionalidad, compromiso y buen hacer les permite superar las dificultades que puedan presentarse en su ejercicio diario, sobre todo, trabajando en equipo.  
 
No me cabe duda de que la mayor fortaleza de la Consejería de Sanidad la constituyen los profesionales que en ella trabajan. Y ellos serán los que consigan la mejora en la humanización que estamos impulsando. Aún cuando esto supondrá cierto cambio en el modo de prestar la asistencia sanitaria.
 
Creo que el más relevante será dar una mayor participación a los pacientes, fomentando la toma de decisiones compartidas. La relación con pacientes mejor formados e informados en temas de salud puede generar, en un primer momento, cierto desconcierto e incluso habrá que aprender a aceptar ciertas críticas o cuestionamientos de las actuaciones realizadas. Sin embargo, enseguida serán visibles los beneficios. Este cambio de modelo se va poniendo poco a poco en marcha y la experiencia en este sentido está siendo muy positiva, como también está sucediendo en el Observatorio de la Hepatitis.
 
-Algunas CC.AA. ya trabajan en este concepto pero todavía se necesita mayor implicación por parte de las Administraciones con ayuda de profesionales y pacientes. ¿Se trata realmente de un reto de calidad? ¿Se necesita invertir en recursos?
 
-Por supuesto que es un reto de calidad. La época de buscar la excelencia contando solo con el criterio de los profesionales ya ha pasado. En el momento actual los pacientes exigen, y es su derecho, una participación activa en la toma de decisiones. En la Comunidad de Madrid tenemos varias experiencias en este sentido. Por poner un ejemplo, citaré el Observatorio para el seguimiento de la Hepatitis C. En este foro participan la plataforma de pacientes afectados de Hepatitis C, asociaciones de pacientes, profesionales especialistas en la materia y representantes de la Administración. De este modo, trabajando todos juntos hemos sido capaces de alcanzar consensos y hemos conseguido resolver el problema planteado de forma altamente satisfactoria. 
 
Respecto a si es preciso invertir recursos, le diré que la mayoría de las actuaciones propuestas en el Plan de Humanización de la Asistencia Sanitaria pueden acometerse con recursos propios. Se trata de implantar un cambio de cultura, de actitudes, de modificar circuitos organizativos, de articular nuevos procedimientos que permitan escuchar con mayor facilidad la voz de pacientes y profesionales. Otras actividades implican un coste que puede ser asumido con los presupuestos habituales. Se trata de actividades de formación, publicaciones, mantenimiento de instalaciones, mobiliarios, etc. Y hemos calculado que sólo el 5% de las actividades incluidas en este Plan requerirán de dotación de recursos específicos.
 
-¿Podría explicar cómo se está desarrollando el Plan de Humanización de la Asistencia que está llevando a cabo la Consejería de Madrid?
 
El primer paso para conseguir la implantación del Plan de Humanización es darlo a conocer. Por eso, tras su presentación el pasado 30 de junio de 2016, hemos dedicado el último trimestre del año a difundirlo en el ámbito interno. Hemos acudido a todos los hospitales del Servicio Madrileño de Salud, a las siete Direcciones Asistenciales y al SUMMA para presentar el Plan a mandos intermedios, que son piezas claves para su implantación. En total, hemos alcanzado a 1.520 profesionales de los equipos directivos y mandos intermedios.
 
También hemos comenzado la difusión a agentes externos a la Consejería, habiéndoselo presentado ya a  asociaciones de pacientes y sociedades científicas y estamos planificando su presentación al resto de agentes (organizaciones sindicales, colegios profesionales, partidos políticos y universidades).
 
Por otro lado, estamos construyendo la estructura organizativa que nos permita la implementación real de las actividades previstas en el Plan de Humanización de la Asistencia Sanitaria 2016-2019. Ya hemos constituido la Comisión de Seguimiento y Evaluación del Plan, que asegura el apoyo institucional que un proyecto de estas características precisa.
 
También ha comenzado la formalización de las comisiones de humanización en los centros sanitarios: 24 hospitales ya nos han comunicado su composición y en el ámbito de Atención Primaria, se están constituyendo subcomisiones a nivel de Dirección Asistencial. Estas comisiones se encargarán de canalizar los objetivos institucionales relacionados con la humanización, así como del seguimiento y monitorización de las actuaciones realizadas en dichos centros. Asimismo, estamos definiendo los indicadores de humanización que se incorporarán en el contrato de gestión de los centros para este ejercicio.
 
-Finalmente, ¿qué beneficios aporta este tipo de humanización de la asistencia para el paciente, para el profesional y para los centros asistenciales?
 
-Este tipo de humanización de la asistencia beneficia sin duda a los tres actores citados. Para el paciente, su familia y los cuidadores principales supone recibir una asistencia más personalizada, poniendo en valor, como he dicho, la atención no sólo de sus necesidades físicas, sino también emocionales, sociales y espirituales. Supone también la oportunidad de poder participar activamente en la toma de decisiones sobre cuestiones de salud que les afectan directamente.
 
La humanización también se centra de manera especial en los profesionales, que, como ya he mencionado, son los verdaderos agentes de humanización. Se impulsan iniciativas para cuidar al profesional y prevenir el burn out y se promueve su capacitación en este sentido. Asimismo, se apuesta por darles una mayor participación analizando sus expectativas y necesidades en relación a la humanización.
 
Y en cuanto a los centros, este tipo de humanización conducirá a entornos y organizaciones saludables, con una fluida comunicación ascendente, descendente y horizontal, posibilitando la participación de los profesionales, reconociendo esfuerzos y logros y mejorando la capacitación y desarrollo profesional.
 
Se adjunta el programa en PDF de la I Jornada de Humanización como Valor de las Profesiones Sanitarias que se celebra hoy miércoles a partir de las 10.00 h. en la sede de la OMC