Lunes, 11 Diciembre 2017

I Foro de Profesionalismo médico en Murcia

Dr. Romero: “La profesión ha de intervenir en el diseño de la política educativa de sus futuros médicos”

El presidente de la Organización Médica Colegial, Dr. Serafín Romero, puso de relieve la necesaria participación de la profesión en la política educativa orientada a los futuros médicos durante su intervención en el I Foro de Profesionalismo Médico, organizado por la Universidad en colaboración con el Colegio de Médicos de Murcia

Murcia 28/11/2017 medicosypacientes.com/S.P.
De izda. a dcha: Dres.Virginia Izura, tesorera; Francisco Miralles, vicepresidente; Serafín Romero, presidente OMC; Isabel Montoya, presidenta; Clemente Casado, secretario general; y Ángel Victoria López, vicesecretario.
El nuevo Centro de Estudios en Educación Médica de la Universidad de Murcia se ha estrenado a lo largo de este mes de noviembre con la celebración del I Foro de Profesionalismo Médico en colaboración con el Colegio de Médicos de la Región.
 
El Foro, que se celebra hasta mañana jueves, ha acogido la exposición de ponencias y debates sobre una gran diversidad de temas: ética, moral, deontología, la formación en valores del futuro médico, el médico del futuro, el profesionalismo en la práctica médica, la relación médico-paciente, la competencia profesional, la comunicación médica, la comunicación de malas noticias, la continuidad y coordinación de la asistencia, el principio de bienestar del paciente, la colaboración con los pacientes, el trabajo en equipo, y el mantenimiento de la práctica profesional, entre otros.
 
En este marco, participó, el pasado lunes, el presidente de la Organización Médica Colegial, Dr. Serafín Romero, con una conferencia en la que desmenuzó la esencia y fines del profesionalismo médico. Fue presentado por la presidenta del Colegio de Médicos de Murcia, Dra. Isabel Montoya, que hizo un repaso de la trayectoria profesional del Dr. Romero y a quien definió “como un referente de cómo hay que trabajar en los Colegios de Médicos”, destacando su entrega, colaboración y visión sobre la profesión médica”.
 
El Dr. Romero inició su intervención explicando cómo desde la OMC, se ha redefinido el concepto de profesionalismo y se le ha dado una nueva dimensión, para ser entendido como “el conjunto de principios éticos y deontológicos, valores y conductas que sustentan el compromiso de los médicos con el servicio a los ciudadanos, que evolucionan con los cambios sociales y que avalan, precisamente, la confianza depositada por la población en estos profesionales”.
 
Enumeró algunos de los principales compromisos que tiene la profesión médica, a través del profesionalismo, tales como: integridad con la utilización del conocimiento y en la optimización de recursos, lo que es lo mismo, ser eficiente; la compasión como vía de acción frente al sufrimiento; la mejora permanente en el desempeño profesional para garantizar la mejor asistencia posible al ciudadano, es decir, la excelencia; además de la necesaria colaboración con todos los profesionales e instituciones sanitarias en aras de la mejora de la salud y bienestar de la población.
 
También se refirió a las funciones básicas que ejercen los Colegios de Médicos, que pasan por: representar a la profesión; ordenar y regular, aunque, la realidad –como dijo- “nos sitúa en la corregulación junto con las Administraciones”; procurar el mejor entorno asistencial del médico; y, esencialmente, ser garante ante el ciudadano de que el que le atiende en su salud es médico y especialista en lo que dice ser y que se atiene a las reglas de la buena praxis.
 
Junto a estas, otra de las funciones esenciales de las corporaciones médicas es la de dotarse de un Código de Deontología Médica (CDM) de comportamiento común para todos los médicos. El CDM, como dijo, “es una sucesión de compromisos que ponen voz y tacto a nuestro sentido del profesionalismo”, al tiempo que recordó que se trabaja en estos momentos en una nueva actualización de su contenido.
 
El Dr. Romero recalcó, en otro momento de su intervención, que la profesión médica está al servicio del ser humano y de la sociedad y que la principal lealtad del médico es la que debe a su paciente. “Esta es la base del comportamiento de los Colegios de Médicos frente a una Administración que tome medidas en relación, por ejemplo, a presupuestos o recortes, y que puedan hacer mella en los ciudadanos”, señaló.
 
A partir del sistema sanitario como instrumento principal de la sociedad para la atención de la promoción de la salud, según esgrimió, “los médicos han de velar para que se den los requisitos de calidad, suficiencia asistencial y mantenimiento de los principios éticos”. "Es más, -añadió- están obligados a denunciar las deficiencias en tanto puedan afectar a la correcta atención a los pacientes”.
 
A lo largo de su intervención se refirió también la puesta en marcha, por parte de los Colegios de Médicos, de la Validación Periódica de la Colegiación, proceso periódico por el que las corporaciones médicas españoles renuevan, cada seis años, a sus colegiados la credencial de la colegiación tras evaluar la buena praxis médica, el buen estado psicofísico para el desarrollo de su actividad y desempeño profesional.
 
Para concluir, esbozó algunos de los retos que tiene que afrontar la profesión médica como intervenir en el diseño de la política educativa, ya que, como dijo, “aspiramos a una formación de grado basada en habilidades y en actitudes y valores”.
 
Finalizó animando a actualizar y difundir el nuevo ideario profesional, sin miedo a utilizar términos como altruismo, vocación, integridad, compasión compromiso, además de no cejar en el empeño de promover la excelencia y el desarrollo profesional.
 
Relación médico-paciente, patrimonio inmaterial de la humanidad
 
En el transcurso de su conferencia, el Dr. Romero dedicó un apartado específico a explicar los motivos por los que el Foro de la Profesión Médica aspira a que la relación médico-paciente sea considerada por la UNESCO como patrimonio inmaterial de la humanidad. Se trata, como dijo, de “proteger y potenciar dicha relación y sus valores, y defenderla de las amenazas a las que se encuentra sometida en la actualidad, derivadas de presiones administrativas, tecnológicas, económicas y políticas, entre otras”.
 
Alegó la existencia de la suficiente evidencia que demuestra que una buena relación médico-paciente “proporciona salud y bienestar, ayuda a soportar el sufrimiento y también evita pruebas complementarias e intervenciones innecesarias, tanto preventivas, como terapéuticas, médicas y quirúrgicas”.
 
Apuntó una serie de amenazas que acechan a dicha relación médico-paciente. Entre ellas se refirió a las amenazas producidas por las influencias biopolíticas, y en concreto de las Administraciones, donde prima “la eficiencia mal entendida”, “donde el paciente se convierte, en ocasiones, en un número”.
 
Otra de las amenazas externas a la relación médico-paciente que mencionó son “los conflictos de intereses en el ámbito de la salud”, refiriéndose en concreto al entorno del medicamento. “La medicalización puede fracturar la relación médico-paciente”, afirmó.
 
También se refirió a la superespecialización médica que puede poner en riesgo la relación médico-paciente, además de la globalización a la que se asiste a nivel mundial, que también puede afectarle.
 
“Todo este entorno -como señaló- ha conducido a la profesión médica, y en particular al Foro de la Profesión Médica y a la propia OMC, “a colocar la relación médico-paciente como uno de los debates de primer orden para la profesión médica”.