Lunes, 11 Diciembre 2017

Presentación libro Dr. Salvador Casado

Dr. Romero: “Diario de un médico descalzo’ es una vuelta al humanismo y a la esencia de la relación médico-paciente”

El Dr. Salvador Casado, médico especialista en Medicina Familiar y Comunitaria, presentó su libro ‘Diario de un médico descalzo’ en la sede de la Organización Médica Colegial (OMC), en un acto en el que fue presentado por el Dr. Serafín Romero, presidente de la OMC, que señaló que la obra “es una vuelta al humanismo y a la esencia de la relación médico-paciente”

Madrid 20/11/2017 medicosypacientes.com / R.M. P.
Los doctores Salvador Casado y Serafín Romero.

Asistieron a la presentación el Dr. José María Rodríguez Vicente, vicesecretario de la OMC; Rodrigo Gutiérrez, director general de Calidad y Humanización de la Asistencia Sanitaria del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha, además de familiares, amigos y colegas del autor. 

El Dr. Romero destacó que “detrás del escritor hay un médico de Atención Primaria inquieto, que se ha convertido en un referente y que se comunica con los pacientes de un modo diferente”. El Dr. Casado trabaja en el centro de salud de Villalba en la Comunidad de Madrid, pero “cuenta con experiencia profesional en mutuas laborales, medicina privada, ONG y cuidados paliativos, lo que refleja su espíritu activo”.

Comentó que el autor “es un médico de personas, que camina descalzo, con permanente inquietud y en constante revisión” y expuso que la obra “llega en un momento idóneo, con el debate de la humanización sobre la mesa en el que toca hablar de profesionalismo, porque si quieren saber qué significa realmente este concepto, deben leerse el libro y convertirlo en una herramienta desde el primer curso de Medicina para impregnar a los jóvenes”.

El Dr. Romero señaló que “estamos ante la mejor generación de médicos de la historia por coeficiente intelectual, pero quizás faltan algunos valores que podrían interiorizarse con la lectura detallada de ‘Diario de un médico descalzo’, porque ayuda a conocerse a través de la reflexión y de algunas anécdotas y equivocaciones “que los profesionales cometemos cuando no nos descalzamos”.

Según el presidente de la OMC, “el libro pone en valor las bondades y los riesgos a los que se enfrenta la relación médico-paciente” y apuntó que “debe mirarse desde la reflexión, porque un artista -tal y como se define el autor- necesita espacio para crear y no se puede crear si hacemos continuamente lo mismo” y concluyó que "se trata de una vuelta al humanismo del médico que sabe de algo más que de Medicina”.  

Por su parte, el Dr. Casado - que se descalzó durante su exposición - comentó que su intención es que con esta obra se afronte la salud, la enfermedad, la muerte y la vida desde una óptica más amplia, porque “se tiende a huir de la muerte y de la enfermedad y quizás haya otras formas de relacionarnos con ellas” y afirmó que “su mayor reto es poder brindar la mejor atención”.

Según su autor, el libro “es una declaración de intenciones que pretende transmitir esperanza y una nueva forma de mirar” en el que trata de plasmar la transcendencia de la relación médico-paciente, “un espacio sagrado donde el paciente abre su intimidad y el facultativo debe ir más allá del Código Deontológico y de nuestras altas obligaciones éticas, aplicando mucho respeto”. También incidió en que “hay que salir de la consulta porque la sociedad está naufragando y hay mucha gente que está sufriendo. Yo trato de hacer las cosas mejor y animar a otros a que lo hagan”.

El Dr. Casado expuso que “la Medicina conlleva no ceñirse siempre a un protocolo, significa sentir al paciente y crear y buscar con él cursos de acción para alcanzar soluciones conjuntas”, en un contexto en el que “la sanidad pública está industrializada y obliga a ejercer al profesional en cadenas de montaje que impiden que el médico desarrolle una actividad sutil, con pasión y delicadeza”. Por este motivo, se mostró partidario de adecuar el sistema, “porque si un médico de Atención Primaria ve una media de 40 o 50 pacientes al día, será difícil que haya una comunicación de calidad”.

En ‘Diario de un médico descalzo’, el Dr. Casado también incide en lo necesario que sería “una reformulación de la relación del médico con la industria farmacéutica mucho más transparente” y subraya que “se sigue muriendo mal porque la gente no se prepara. Para morir bien hay que prepararse y esto implica un proceso”. El autor lamentó que “todavía muere gente sin un control de síntomas adecuado y sin un proceso de duelo personal o procesamiento del sufrimiento al final de la vida”.