Viernes, 6 Diciembre 2019

Foro de Deontología del Colegio de Médicos de Zaragoza

Dr. Romero: “Al médico le cuesta aceptar el rol de paciente”

El Dr. Serafín Romero, presidente del Consejo General de Colegios de Médicos (CGCOM), señaló que “el médico adopta el rol de sanador y le cuesta aceptar el de paciente, y cuando le toca no suele actuar bien por exceso o defecto, especialmente en cuanto a pruebas diagnósticas se refiere”, durante su intervención en el Foro de Deontología del Colegio de Médicos de Zaragoza (COMZ)

Zaragoza 28/11/2019 medicosypacientes.com
Presentación del estudio Enfermar es humano: cuando el paciente es el médico”.

El presidente del CGCOM hizo hincapié en que “los Colegios de Médicos tenemos un compromiso con la salud de los profesionales, porque los resultados de otras encuestas demuestran que hay una mayor tasa de suicidios que en la población general y en el colectivo hay más fallecimientos por accidentes de tráfico y habría que preguntarse qué hacemos trabajando más de 24 horas, porque de lo que se trata es de tomar medidas”. 

Explicó la labor que desarrolla el Programa de Atención Integral al Médico Enfermo (PAIME), que nació del diagnóstico que hicieron los servicios jurídicos del Colegio de Médicos de Barcelona: “no había que defender a los profesionales, había que atenderlos, porque el médico que había recibido la denuncia tenía algún problema derivado de la salud mental o con las adicciones” y se preguntó ¿qué hubiera pasado si desde la profesión no hubiéramos atendido a 5.171 médicos?”.

Para el Dr. Romero, “ha costado mucho trabajo reconocer que los médicos somos seres humanos, pero somos la única profesión que lo ha asumido” y añadió que “uno también es humano cuando tiene una enfermedad que no le produce un estigma”.

El Foro de Deontología del Colegio de Médicos de Zaragoza (COMZ) fue el escenario para presentar el estudio de investigación “Enfermar es humano: cuando el paciente es el médico”. Un estudio cuyo objetivo es comprender el proceso de enfermar de los profesionales médicos y plantear estrategias de mejora en el modelo de atención a los facultativos.  

La investigación se ha desarrollado a lo largo de varios años por un equipo de investigadoras del Grupo de Investigación Bioética Aragón (GIBA), formado por las Dras. Mª Pilar Astier Peña, Bárbara Marco Gómez, Teresa Martínez Boyero y Candela Pérez-Álvarez, así como la Cátedra de Profesionalismo y Ética Clínica del Colegio de Médicos de Zaragoza y la Universidad de Zaragoza, mediante el Dr. Rogelio Altisent, la Dra Maite Delgado y la Dra. Alba Gallego. Un trabajo que ha contado también con el apoyo del Fondo de Investigación Sanitaria FIS y la Organización Médica Colegial (OMC). 

Los resultados del estudio fueron expuestos, en este foro de debate y análisis del Colegio de Médicos, de forma conjunta por las cuatro investigadoras del GIBA, ante más de un centenar de asistentes, entre los que se encontraban además del presidente del Consejo General de Colegios de Médicos (CGCOM), el Dr. Serafín Romero, y la presidenta del COMZ, la Dra. Concha Ferrer. 

Resultados del estudio “Enfermar es humano: cuando el paciente es el médico”

Según explicaron las investigadoras, el estudio partió de la premisa de que "cuando el médico enferma surge un conflicto de rol". Esto es así porque, señaló, “a los médicos no nos enseñan el rol de médico como paciente en la universidad y luego no se dedica tiempo para considerar esa circunstancia a lo largo de la vida profesional, ya que estamos orientados a diagnosticar y a atender a nuestros pacientes”. Y por tanto, indicó, “la reacción inmediata es tratar de resolver el problema de salud por uno mismo: auto-diagnosticarse y auto-tratarse”. 

Una realidad que no se puede obviar y que requiere medidas de atención ya que el 90% de los profesionales en activo y el  80% de los médicos jubilados consideran que el estado de salud de los médicos afecta directamente a la atención sanitaria que prestan en su trabajo diario. Estos porcentajes son datos de la encuesta nacional sobre Comportamientos y Actitudes del Médico ante su proceso de enfermar (CAPAME) que se ha desarrollado dentro de una de las fases del estudio. 

La encuesta, revela también, que el 90% de los profesionales encuestados señalan haber ido, alguna vez, a trabajar por un problema de salud por el que hubieran dado la baja laboral. Y los motivos por lo que lo hacen, según la encuesta, son el no sobrecargar a los compañeros y la responsabilidad ante los pacientes.

Estrategias de mejora en el modelo de atención al médico como paciente

Ante esta situación, el estudio Enfermar es humano: cuando el paciente es el médico concluye con una serie de pautas para mejorar el modelo de atención de los facultativos. Éstas “pasan por las buenas prácticas a nivel individual”, han señalado las investigadoras del estudio, como por ejemplo, “tener nuestro médico de familia, que ayude a resolver y coordinar las necesidades de atención a la salud, y evitar las consultas de pasillo y reducir la auto-prescripción”.  

En cuanto a las estrategias a nivel organizacional, según los resultados de este estudio, “deberían orientarse a crear equipos de profesionales formados para atender a médicos y garantizar la confidencialidad del proceso de atención de los profesionales en los centros sanitarios”.  

El estudio Enfermar es humano: cuando el paciente es el médico establece además a modo de conclusiones que: 

1. Atender de forma adecuada el proceso de enfermar de los médicos hace reducir riesgos en el propio proceso de atención a otros pacientes: evitar el retraso diagnóstico, mejorar el seguimiento y comprender mejor la enfermedad en los pacientes que el médico atiende.

2. Un médico de familia de referencia es un elemento de seguridad del paciente y también en la atención del médico enfermo, de tal forma que pueda coordinar de forma objetiva y ordenada el proceso de atención. 

3. Comunicar que se es médico cuando se es atendido en un centro sanitario es una gran ayuda para los compañeros que atienden. 

4. La validación periódica de la colegiación, es decir la certificación que reconoce la buena praxis profesional, el adecuado estado psicofísico y el desarrollo profesional,  puede ser un elemento que contribuya a detectar y gestionar problemas de salud de los médicos. 

5. Es necesario mejorar la atención a los médicos jubilados quienes reclaman una atención más personalizada en las instituciones donde han trabajado muchos años.