Jueves, 13 Diciembre 2018

III Curso de Experto en Ética Médica

Dr. Repullo: “El Título de Experto en Ética Médica conecta con todos los valores que engloba el profesionalismo”

El Dr. José Ramón Repullo, director técnico de la Fundación para la Formación de la Organización Médica Colegial (FFOMC), destacó que “este curso es una pieza central en las estrategias formativas “transversales” de la fundación, que además conecta la apuesta por el profesionalismo, la deontología y el buen quehacer profesional, con los retos de la medicina y los sistemas sanitarios”

Madrid 01/06/2018 medicosypacientes.com / R. M. P.
Dr. Altisent, Dr. Rodríguez Sendín, Jiménez, Dr. Repullo y López Vega.

Al acto de clausura del Título de Experto en Ética Médica asistieron el Dr. Rodríguez Sendín, presidente de la Comisión Central de Deontología de la OMC, el Dr. José Ramón Repullo, director de la Fundación para la Formación de la OMC; Antonio López Vega, director del Instituto de Humanidades y Ciencias de la Salud Gregorio Marañón, el Dr. Rogelio Altisent, director del curso; y Marian Jiménez, coordinadora de formación.

El Dr. José Ramón Repullo, director técnico de la Fundación de Formación de la OMC, destacó que “este curso es una pieza central en las estrategias formativas “transversales” de la fundación, que además conecta la apuesta por el profesionalismo, la deontología y el buen quehacer profesional, con los retos de la medicina y los sistemas sanitarios”. Porque, “le expansión del conocimiento y la técnica crea dilemas de cuándo y cómo intervenir, y también tienden a fragmentar la necesaria medicina armónica y reflexiva, atomizándose en un conjunto de procedimientos e intervenciones que no siempre están adecuadamente articuladas, ni son entendidas o aceptadas por pacientes, familias y sociedad”.  

El Dr. Repullo indicó que “la ética es una pugna contra el natural sesgo subjetivo y utilitarista que caracteriza nuestro actuar. Se parece a la investigación científica en su deseo de objetividad; suelo definir la ciencia como un conjunto de métodos imperfectos que limitan la inagotable capacidad de la mente humana para alterar la realidad de acuerdo con sus deseos e intereses”. 

La ética en la sanidad busca también “evitar este tipo de sesgo, conectando la acción con la valoración de principios o valores generales; medios y fines son sopesados para evitar la alienación de lo cotidiano y la pérdida de virtud que supone la rutina y el atolondramiento”.

El enfoque ético para problemas importantes “añade cimentación al edificio de nuestros marcos de convivencia, y permite que el capital social se acumule y que dicha convivencia pueda florecer al cabo de un tiempo con mayor fuerza”. 

El Dr. Repullo señaló que “quizás el principio bioético de Justicia sea el que más impugne una sociedad como la española, donde la familia, los amigos, los contactos y los grupos de interés configuran la urdimbre real donde se tejen las relaciones sociales; como decía Santiago Ramón y Cajal hace un siglo “es muy difícil ser muy amigo de los amigos sin ser algo enemigo de la justicia”. 

"Pero aquí también la sociedad española ha de esforzarse en un cambio ético; porque los valores, o son de aplicabilidad universal, o no son valores, sino conveniencias “tuneadas” por cada cual", afirmó.

Concluyó que “merece la pena por los pacientes, por la Medicina, por los sistemas sanitario, y también por nosotros mismos: ser ético restaura el diálogo interior que nos permite entender y actuar con el mundo de otra forma; y con el suficiente ejercicio cotidiano, puede llegar a ser muy práctico y ayudarnos a reencontrarnos con esta maravillosa profesión vocacional, y disfrutar con su práctica clínica cotidiana”.

Por su parte, el Dr. Juan José Rodríguez Sendín, presidente de la Comisión Central de Deontología de la OMC, comentó que “los médicos no podemos asistir impasibles al espectáculo mediático de una verdadera enfermedad moral cuyo síntoma más grave es la pasividad, esperar a “que algo ocurra” o a que “alguien lo haga”. 

“No es la ausencia de principios éticos y valores el problema, sino la aceptación como norma de la mayoría social, de comportamientos ética y socialmente reprobables elevándolos a rango de normalidad”, destacó. 

A pesar de todo, “no había existido nunca como hoy capacidad de respuesta previsible de los médicos cuando la gestión de los recursos públicos no se considera correcta”.

El Dr. Rodríguez Sendín manifestó que “los médicos debemos justificar las decisiones con una ética para la calidad y la dignidad de la vida, que pueda responder en condiciones de igualdad a la gran heterogeneidad de éticas individuales de nuestros médicos y ciudadanos”

Añadió que “en el SNS el consumo es el eje de la vida económica, por ello, es éticamente obligatorio introducir el criterio económico en las decisiones profesionales. De ellas dependerá la sostenibilidad y mejor gobierno del SNS”.

Las decisiones de financiación y precio en la introducción de las nuevas tecnologías deben acompañarse de sistemas de evaluación, no solo de la eficiencia sino también de la efectividad, “pero la materialización de la indicación la hacemos los médicos. Que alguien en la cadena no haya hecho bien sus obligaciones, no me exime de hacerlas con suficiencia”

El Dr. Rodríguez Sendín concluyó que “el reto es ahora conseguir la profesionalización de la gestión sanitaria a través de la adquisición de conocimientos en gestión, no solo en el ámbito económico y financiero: es lo de menos. sino potenciando las habilidades emocionales y de comunicación, la creatividad, la innovación, la capacidad de adaptación al cambio y el liderazgo de equipos humanos de todos los recursos sanitarios”.