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Jueves, 11 Agosto 2022

Dr. Rafael Peinado “Las ayudas de la Fundación han sido vitales para mí y para mi familia"

23/10/2012

El Doctor Rafael Peinado, premiado en el IV Certamen Iberoamericano de las Artes de la Fundación para la Protección y beneficiario junto a sus hijos de la misma, aseguró, en la ceremonia de entrega de estos galardones que  “Las ayudas de la Fundación han sido vitales para mí y para mi familia".

Madrid, 22 de octubre de 2012 (medicosypacientes.com)

El Doctor Rafael Peinado, premiado en el IV Certamen Iberoamericano de las Artes de la Fundación para la Protección y beneficiario junto a sus hijos de la misma, aseguró, en la ceremonia de entrega de estos galardones que  “Las ayudas de la Fundación han sido vitales para mí y para mi familia".

El doctor Peinado, accésit en la categoría de relato corto, habló en representación de todos los premiados de esta cuarta edición del Certamen. En nombre de todos ellos agradeció la organización de estos premios que “fomentan la creatividad” y afirmó que “el arte permite sobrepasar todas las barreras que existen entre las personas, y en estos tiempos sobretodo, es muy importante unir en momentos en que todo parece separarnos tanto”.

Rafael Peinado ejercía de médico de Atención Primaria en la comarca de Marina Alta en Alicante hasta que hace seis años sufrió una caída desde un árbol que le dañó su columna vertebral, entre la quinta y la sexta vértebra, lo que le dejó inválido y ahora es una persona totalmente dependiente.

Desde su accidente comenzó a recibir las prestaciones de la Fundación para la Protección Social de la OMC, ayudas que calificó de “vitales” y dijo que “para nosotros la ayuda de la Fundación es la vida, lo es todo porque yo no había cotizado los suficientes años como para que me dieran una paga digna, a mí me daban 400 euros y somos cuatro de familia, mi mujer y yo y los dos niños de nueve y siete años, que cuando el accidente tenían tres y un año”.

Su accidente provocó que tuvieran que dejar la casa en la que vivían porque estaba situada en el campo y era completamente inaccesible para la silla de ruedas. “Tuvimos que dejarla y estar de prestado hasta que conseguimos venderla y comprar otra, pero mientras estuvimos tres años de aquí para allá” comentó.

Rafael hizo hincapié en que cuando se produjo el accidente “no había “dependencia” ni había nada, entonces el hecho de que la Fundación se haya ocupado de nosotros ha sido el poder vivir, ha sido todo” y añadió que “yo ahora tengo muchas más necesidades que antes, no me hacía falta una calefacción especial ni un montón de aparatos de ortopedia, ahora hay muchas más necesidades y con el dinero de la Fundación, nos llega para vivir dignamente, tranquilos”.

El doctor y su familia también se han visto afectados por la situación actual de crisis tras ver reducida “una pequeña aportación para mi mujer por ocuparse de mi como cuidadora 24 horas y la han rebajado, nos daban sobre 400 euros, y ella tiene que hacerme todo, ella tiene que estar pendiente de mi continuamente”

Rafael Peinado aprovechó la oportunidad de ser el portavoz de los premiados en este IV Certamen para agradecer “en calidad de beneficiario”  -como el mismo dijo- estas ayudas que recibe de la Fundación que según sus palabras “para mi y para mi familia han sido vitales porque nos permite llevar una vida digna”. El doctor continuó su intervención alabando la labor “increíble” de la Fundación porque “solamente evitar el sufrimiento de una sola persona es encomiable, por tanto, la labor que hace la Fundación con tantas personas es algo excepcional”

Quiso concluir su intervención en el escenario con un sincero agradecimiento por  “su entrega y amor” a su mujer, Mar, presente en la ceremonia, sin la cual – dijo – “no estaría aquí” y relató cuando a los seis meses de tener el accidente ella le sacó con vida de un grave incendio.

La afición de la escritura comenzó para Rafael a los dos años de sufrir el accidente, cuando le regalaron un ordenador con el que comenzó a escribir episodios de sus múltiples viajes anteriores alrededor del mundo, una de sus grandes pasiones, “tenía muchas historias y muchos recuerdos que me apetecía escribir” - comentó.

Según confiesa, a raíz de recibir la invitación de la Fundación sobre el Certamen decidió novelar uno de estos viajes, concretamente el que vivió en México, escenario del relato Los mil ojos de la noche. Rafael Peinado afirma sobre este texto que “prácticamente todo ocurrió tal cual como lo cuento en el relato”. Los mil ojos de la noche cuenta, casi en clave de guión cinematográfico, la historia de un viajero sin rumbo fijo que se enfrenta  diferentes aventuras en el desierto de México donde coincide con una tribu y su enigmático chamán.

Tras el éxito obtenido con su relato comentó que ya trabaja en un nuevo proyecto, en esta ocasión una novela de la que lleva cien páginas, un reto que considera complicado porque “en un relato corto puedes condensar lo mejor, pero en una novela hay que mantener durante muchas más páginas la tensión”. Para el doctor Peinado participar en este certamen “ha sido muy divertido, una ocupación que me ha ilusionado, me ha ocupado mucho". Además, venir a esta entrega de premios ha sido algo excepcional una oportunidad de relacionarme con este ambiente profesional, algo que no habíamos hecho nunca, estoy contento y con ilusión” manifestó.

El doctor explicó que utiliza sus huesos “salientes” de las muñecas para escribir debido a la atrofia de sus brazos y sus dificultades de movimiento “no es tan exacto como con el dedo pero lo puedo hacer” afirmó.

El doctor Rafael Peinado, de 55 años, comentó que es la primera vez que vuelve a Madrid después de muchos años sin pisar la ciudad que le vio nacer y que dejó a los seis años de edad para irse a Valencia, algo que sin embargo no ha cambiado su pasión por el Real Madrid.