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Martes, 16 Agosto 2022

Dr. Patricio Martínez, secretario general de la CESM: “Es preciso trasladar a las consultas una cultura preventiva de la violencia”

21/03/2012

La Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) apoya y colabora en la celebración del “Día Nacional contra las Agresiones en el Ámbito Sanitario” que se celebra este jueves en toda España. Su secretario general, el doctor Patricio Martínez, hace una llamada de atención para que se recuerde la existencia de este tipo de situaciones y para concienciar a la ciudadanía, a los políticos y a los profesionales “para entre todos logremos crear el ambiente más productivo para la relación médico-paciente", al tiempo que aboga por trasladar a las consultas una cultura preventiva de la violencia

Madrid, 21 de marzo 2012 (medicosypacientes.com)

La Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) apoya y colabora en la celebración del “Día Nacional contra las Agresiones en el Ámbito Sanitario” que se celebra este jueves en toda España. Su secretario general, el doctor Patricio Martínez, hace una llamada de atención para que se recuerde la existencia de este tipo de situaciones y para concienciar a la ciudadanía, a los políticos y a los profesionales  “para entre todos logremos  crear el ambiente más productivo para la relación médico-paciente”. Una de las propuestas del secretario general de la CESM, según ha indicado a “MedicosyPacientes” pasa por trasladar a las consultas una “cultura preventiva de la violencia”, entendida “como la capacidad del médico para intentar disminuir la tensión generada por el hecho de enfermar”. Y es que, como explica el doctor Martínez, “muchas veces, el enfermo como mecanismo de defensa ante la situación de frustración que se le desencadena su propia enfermedad y más si es grave, tiene necesidad de echarle la culpa a alguien y al primero que le toca puede ser el médico”, y "esto –añade- puede generar tensión en la propia consulta".

Detrás de estos actos, según indica, "suele haber una demanda insatisfecha de pruebas, recetas, bajas laborales, etc. Y pese a que hay establecidos protocolos determinados de actuación, la verdad es que el médico todavía no ha entrado en la dinámica de la denuncia". El doctor Martínez destaca, al respecto, la labor conjunta realizada en el sector sanitario (Sindicatos, Colegios de Médicos, Asociaciones de Pacientes,…) en los últimos años en este terreno, lo cual, en su opinión, “ha contribuido notablemente a la lucha contra esta lacra, creando un caldo de concienciación frente a este tipo de actos".

Con respecto a la situación de crisis y respecto al riesgo de que ésta pueda desencadenar una mayor situación de violencia respecto al médico, independientemente, de que es el profesional el primero que está recibiendo la protesta del enfermo, el representante de la CESM lo que dice que se ha percibido, en todo caso, es que el enfermo está más de lado del médico. "Han sido tantos los recortes que nos han pegado a los médicos, que lo que no quiere de ninguna de las formas el ciudadano es que se maltrate a su médico ni económica ni profesionalmente".

Más de una década contra esta lacra

El secretario general de la CESM recuerda que desde sus sindicatos se comenzó a tener conciencia de esta problemática a principios del 2000, “y, a partir de ahí” nos pusimos a trabajar en esta tarea. Parte de este trabajo fue recogido en un manual publicado en 2004 bajo el título “El médico ante las agresiones”, que contiene una serie de recomendaciones frente a los distintos tipos de agresiones, “teniendo en cuenta que las predominantes son las verbales sin olvidarnos de las físicas que son las más perjudiciales”, tal como constata el doctor Martínez.

Se intentó, explica, establecer un mapa de riesgos, observando que se registraban mayor número de agresiones en los servicios de urgencia, con índices cercanos al 49 por ciento. También en los centros de Atención Primaria y en la atención domiciliaria en torno a un 29 por ciento, donde el médico se encuentra más indefenso al tener que desplazarse a la propia casa del enfermo, mientras que se reducían considerablemente en el ámbito hospitalario, entre un 12 y un 15 por ciento.

Para finalizar, el doctor Martinez insiste en que el médico "debe conocer el tipo de situaciones que pueden desencadenar un acto de violencia, y cuando éste se complica y se llega a la agresión física, el profesional tiene que poner en marcha los mecanismos oportunos, comenzando por avisar a sus compañeros, protegerse ante la situación que se está desencadenando y mantener el control de la agresividad que ésta pudiera desencadenar".