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Martes, 29 Noviembre 2022

Dr. Luis Gonzálvez, director de la Fundación Científica del Colegio de Médicos de Segovia: "Es un deber de los Colegios recabar las necesidades que tienen sus colegiados en cuanto a formación"

12/07/2012

"Ni la industria ni las administraciones, no nos van a solucionar el problema de la Formación Médica Continuada en las circunstancias actuales", según opina el doctor Gonzálvez, responsable de la Fundación Científica del Colegio de Médicos de Segovia, en esta entrevista enfocada al análisis de la situación actual de la formación médica continuada. Es por ello que el doctor Gonzálvez considera un deber de los Colegios y las-Sociedades Científicas recabar las necesidades que tienen sus colegiados y socios en cuanto a formación, además de apostar por la introducción de nuevas tecnologías del tipo de la videoconferencia, de los webcast y de la formación a distancia, como herramientas clave para dar un impulso a este tipo de actividades

Segovia, 11 de julio 2012 (medicosypacientes.com)

-¿Cuáles son los principales signos de la repercusión de la crisis en la Formación Médica Continuada?

-La Formación Médica Continuada, entendida como el conjunto de actividades formativas que el profesional médico lleva a cabo una vez ha obtenido su titulación universitaria y especialidad, siempre y cuando no le sirvan para obtener una titulación adicional, está resintiéndose en estos últimos años. No solo ahora, con todos los recortes en la Sanidad, sino desde hace ya tiempo con los recortes impuestos a la industria farmacéutica. La industria farmacéutica ha sido el soporte de la formación médica en los congresos profesionales. Todos sabemos que gracias a ella hemos podido asistir, tanto a los congresos de nuestra especialidad como a los de nuestras sociedades científicas. Cada vez es más difícil que la industria apueste por este modelo. Los recortes en los beneficios y la apuesta por la prescripción por principio activo, han relegado este protagonismo de los laboratorios farmacéuticos investigadores. A todo esto se suma el “recorte” de los Servicios de Salud que hace que esa formación dentro de la “empresa” también se esté perdiendo. Sin embargo, la profesión médica no puede dejar de estar al día en la formación y es necesario que este vacío sea ocupado por otras instituciones para que el médico no se vea abocado a una mala práctica con sus pacientes.

-Desde su punto de vista, ¿qué responsabilidad han de asumir, en estos momentos, Colegios de Médicos y Sociedades Científicas en esta materia?

-Creo que la responsabilidad debe recaer en su mayor parte en estas instituciones. Tanto los Colegios como las Sociedades Científicas deben rellenar ese hueco dejado por la administración. Hasta ahora tanto unos como otros han organizado muchas de sus actividades con el apoyo de la industria; esto no quiere decir que debamos prescindir de ella, pero tenemos que dejar claro qué actividades son propias sin ningún patrocinio y cuales son las que están patrocinadas. Es un deber de los Colegios y las-Sociedades Científicas recabar las necesidades que tienen sus colegiados y socios en cuanto a formación. Cada especialidad va a tener unas necesidades propias y el conjunto de ellas unas necesidades transversales, comunes para la mayoría de ellas. Con la introducción de las nuevas tecnologías tenemos que compartir nuestra formación con el uso de la videoconferencia, de los webcast y de la formación a distancia. Algunas actividades podrán ser de presencia física, pero para rentabilizar la mayoría de ellas, debemos unirnos y crear plataformas de formación nacionales y/o autonómicas que nos permitan tener una formación de calidad a un coste bajo. Probablemente tengamos que olvidarnos de esos congresos nacionales y llevar a cabo otros más cercanos con un intercambio de experiencias a través de las nuevas tecnologías.

-Un aspecto siempre a debatir en este tema es el de la financiación de la Formación Médica Continuada a cargo de la Industria, de las Administraciones como empleadores, del propio interesado, o a través de los Colegios de Médicos como intermediarios entre los docentes y discentes ¿se debería cambiar el escenario aprovechando la situación? ¿Cuál es su opinión al respecto?

-Todo ello es compatible, pero, tanto la industria como las administraciones, no nos van a solucionar el problema de la Formación Médica Continuada. Habrá actividades que puedan llevarse a cabo con estos apoyos y no hay que despreciarlas, pero el soporte de la Formación Médica Continuada creo que debe recaer en organizaciones profesionales, tanto Colegios de Médicos como Sociedades Científicas. Como dije anteriormente, uniendo recursos de todos los colegios a nivel nacional y/o autonómico podemos generar una formación de calidad con un coste comedido que nos permita seguir recibiendo actualizaciones en las materias de nuestra especialidad sin el posible sesgo de los intereses de la industria o de las administraciones.

-¿Cree que el proceso de Certificación de la Formación Médica Continuada establecido actualmente es el adecuado? ¿Piensa que habría que revisarlo?

-Pienso que si las Comunidades Autónomas son las que tienen la capacidad para certificar la Formación Médica Continuada, deben establecerse unos criterios claros de certificación para que todas la Comunidades certifiquen de igual manera. Me explico: no puede haber cursos con similares características que se acrediten con un número de créditos diferente si se hace en una comunidad o en otra. Hay muchos cursos que actualmente se ofrecen a nivel nacional y están acreditados por una Comunidad Autónoma. Creo que relegar a SEAFORMEC de este tipo de actividades no es del todo correcto y en la formación el ámbito nacional debería ser competente.

-¿De qué herramientas dispone el profesional para poder llevar a cabo un adecuado programa formativo, se resentirán también con la crisis? ¿Se le facilitan estas herramientas desde sus puestos de trabajo?

-Respondo primero a la última cuestión. No. La sanidad pública no facilita la Formación Continuada. Es cierto que hasta hace poco tiempo ofrecía formación, pero no ofrecía tiempo para esa formación. A pesar de que en la teoría estas actividades tenían que estar contempladas en el horario de trabajo, la mayoría de los profesionales que querían formarse o investigar tenían que hacerlo fuera de su horario laboral. En relación a esto último, sorprende que las administraciones estén pidiendo a los profesionales más horas de trabajo, cuando los profesionales no han pedido a la administración que contemplara esas horas que han dedicado durante tanto tiempo para formarse y así mejorar la atención de sus usuarios, y si lo han pedido, nunca han conseguido nada. En cuanto a la otra cuestión, las herramientas formativas deben de apoyarse en la formación a distancia. Cursos mixtos, con una actividad presencial mínima y una a distancia que complete esa formación y actividades de intercambio de experiencias de los profesionales amparadas en las nuevas tecnologías. Para conseguir ese lema que se oye hoy en día tanto, más con menos, es necesario hacerse rentable. Y en formación, las nuevas tecnologías y la formación a distancia, son la clave del éxito.