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Sábado, 13 Agosto 2022

Dr. Juan Manuel Garrote, coordinador del Módulo Profesional en la III Convención de la Profesión Médica: "La educación de valores en el médico contribuye a valorar al enfermo en todo su contexto humano"

06/11/2012

El doctor Juan Manuel Garrote, coordinador del Módulo Profesional en la III Convención de la Profesión Médica que se celebra en Madrid los próximos 16 y 17 de noviembre profundiza, en esta entrevista concedida a "MedicosyPacientes", sobre los contenidos del mismo, entre los que destacan el análisis del actual modelo formativo en Medicina; los valores humanísticos, deontológicos, científicos,...de la Medicina, cuya formación en los mismos, como asegura van a contribuir a valorar al enfermo en todo su contexto humano. Asimismo, se realizará una revisión sobre el papel de los Colegios de Médicos en pleno siglo XXI y sobre la actualización de funciones que están llevando a cabo en los últimos años

Madrid,  5 de noviembre 2012 (medicosypacientes.com)

-¿Con qué objetivo se ha organizado el módulo profesional en el marco de la III Convención de la Profesión Médica?

-Dentro de toda la globalidad que envuelve a la profesión médica en España, hemos querido crear un módulo específico profesional en el que se va a hablar de formación,  de los valores de la medicina, y también del papel de los Colegios en este contexto. Consideramos que son tres de los temas más importantes para la profesión, en estos momentos.

-Uno de los bloques del módulo se va a dedicar a analizar el actual modelo formativo en Medicina ¿Cómo percibe dicho modelo en estos momentos?

-El modelo formativo, en algunos casos, no es que esté obsoleto pero sí pensamos que necesita una actualización. Existe poca coordinación entre la enseñanza de grado, de postgrado, poca coordinación en cuanto a la continuidad de la formación MIR y la formación continuada al profesional ya formado.

-¿Considera que en la formación pregrado se ha avanzado escasamente pese a la implantación del Plan Bolonia?

-El Plan Bolonia nos ha dejado un poco descolocados a todos, si bien la mayoría  de lo que contempla el Plan son excelencias, en el caso de la Medicina se nos ha reconocido el valor importante que tiene hacer dos años más de formación que otras carreras, sin embargo, también encierra algunas sombras. Posiblemente, se echa en falta una forma más práctica de impartir la enseñanza en la parte clínica, un mayor contacto con la calle, más prácticas en los centros de salud,…

Asimismo, en los proyectos curriculares se deberían implementar más algunas materias como la ética y la comunicación con el paciente. Tampoco deberíamos dirigir a los estudiantes médicos a especialidades determinadas sino tender a una formación muy generalista desde el principio.  En este sentido, en algunos casos, nos estamos superespecializando, y en este caso, la troncalidad puede jugar un papel muy importante.

Por otra parte, me preocupa que el sexto curso de la carrera se haya convertido en un preparatorio para el examen MIR, creo que es un error, un profesor que vaya a impartir docencia y encuentre a los alumnos más preocupados por su próximo examen MIR que por terminar una formación de pregrado adecuada, es algo que se debería evitar.

-Con respecto a los avances en la enseñanza de la Medicina, ¿piensa que la introducción de nuevas tecnologías es ya un hecho o, simplemente, sigue siendo una necesidad?

-Las nuevas tecnologías deben entrar en todo no sólo en la formación sino también en el día a día de la consulta. Éstas nos permiten, entre otras cosas, que una persona a miles de km. de distancia sea capaz de enseñar una técnica a otros profesionales, que nos va a permitir avanzar dentro de nuestra profesión. Estas nuevas tecnologías deberían ser consideradas una forma principal de enseñar y formar en Medicina.

-Los valores de la Medicina constituyen otro de los grandes apartados de este módulo, ¿qué significado adquieren éstos ante la situación actual en la que se encuentra el sistema sanitario? ¿Están adecuadamente consolidados en el ejercicio clínico diario?

-El médico tiene una concepción personal de los valores de la Medicina, exceptuando un grupo de personas cada vez más numeroso, afortunadamente, el médico tiene una formación ética más como persona que como profesional. Esto es debido, entre otras cosas, a que no hay formación de pregrado estabilizada en cuanto a proyecto curricular, ni tampoco demasiados foros de discusión para los médicos que ejercen. Esto contribuye a que la percepción y la reflexión del médico se realizan casi más desde su vertiente como ciudadano que como profesional, y que en los foros cercanos no se debatan temas de enjundia profesional. 

Posiblemente, el que el empleador principal, la Administración pública, y los Colegios de Médicos consigan recabar el interés del médico facilitará su formación en temas no sólo candentes como el aborto, los conflicto de intereses o los cuidados al final de la vida, sino en otros que parecen que nos pillan de refilón como la actuación ante una huelga de hambre  o  el atender al paciente, no desde una óptica paternalista, sino desde una óptica de derechos que es el marco en el que nos encontramos actualmente.

-¿Y qué beneficios reporta al paciente una sólida educación del médico en valores humanísticos, deontológicos, científicos, …?

-La educación de valores en el médico más que afectar a la mayor eficiencia en el trato al enfermo va a contribuir a valorar a ésteen todo su contexto humano como persona independiente, libre, con capacidad de decidir. Los valores deontológicos lo que nos enseñan es a respetar la globalidad de la persona  tanto en su intimidad, en su ser ante sí mismo, como en su ser ante la sociedad. En ese sentido, es un avance muy importante, porque hasta no hace más de 50 años las decisiones sobre la salud del paciente muchas veces eran tomadas por el propio médico.

Por otra parte, hay que tener en cuenta que no somos una profesión a la que le sirvan siempre los mismos instrumentos, porque nos movemos en una sociedad con un componente dinámico importante que obliga al médico a tomar actitudes determinadas, en función de cómo la actualidad vaya avanzando, de ahí que, por ejemplo, en estos momentos de crisis el médico se tenga que plantear su actitud ética ante las circunstancias y ante las normativas que van surgiendo a consecuencia de dicha crisis. Para eso, el Código Deontológico ayuda mucho.

-Otra de las mesas de gran interés es la dedicada a los Colegios Médicos del Siglo XXI ¿existe una transformación real de estas corporaciones?

-Los tiempos han cambiado y las corporaciones también en sentido positivo.  Éstas tienen cada vez más claro su misión  que pasa, entre otros aspectos, por mantener al profesional mejor formado, impedir que el que no lo está pueda ejercer, de ahí la validación periódica de la colegiación puede constituir una herramienta muy útil.

También han adquirido un papel muy relevante como defensores y garantes en la defensa de la salud de los ciudadanos. Por otra parte, son un agente social y como tal son cada vez más conscientes de que todo aquello que ellos vean que perjudica o inhabilita el derecho a la salud de los ciudadanos deben defenderse allá donde se les escuche.

Hemos adquirido, asimismo, una vertiente solidaria cada vez mayor, que comenzó con la defensa y la protección de los derechos y la vida de los familiares de los médicos, consolidada a través del Patronato de Huérfanos. Pero no nos hemos quedado ahí, sino que hemos dado pasos adelante, en este sentido, ahora con una nueva Fundación de Médicos Solidarios destinada a proteger la labor de aquellos médicos inclinados a actividades solidarias en lugares donde la Sanidad y la salud está muy deteriorada, con carencia importante de personal sanitario.

El papel de los médicos ha adquirido una gran importancia a través de estas prestaciones. Queremos ser partícipes de la sociedad, tanto a través del derecho a su salud y su promoción, desde la vertiente solidaria, como derecho de los ciudadanos del mundo a tener la mejor salud posible y también la de los más necesitados.

Otro de los mayores aciertos de los Colegios ha sido la creación del Programa de Atención Integral al Médico Enfermo (PAIME) que permite tener al mejor médico atendiendo al paciente, y permite reincorporar a aquellos médicos afectados en un momento por alguna patología mental o provocada por adicciones.