Domingo, 27 Septiembre 2020

Crisis COVID-19

Dr. Gándara: “La respuesta de los profesionales ha sido acorde a un país que tiene una sanidad pública avanzada”

El Dr. Álvaro Gándara, expresidente de la Sociedad Española de Cuidados Paliativos (SECPAL), fue uno de los primeros ingresados por COVID-19. Permaneció 38 días en la UCI del Hospital Fundación Jiménez Díaz, donde ejerce como médico especialista en cuidados paliativos. En esta entrevista concedida a ‘Médicos y Pacientes’ asegura que “la respuesta de los profesionales ha sido acorde a un país que tiene una sanidad pública avanzada”

Madrid 22/07/2020 medicosypacientes.com / Ricardo M. Platel
Dr. Álvaro Gándara.

 ¿Cómo se encuentra?

Recuperándome poco a poco. Fui de los primeros en empezar con los síntomas: muchísima tos y enorme decaimiento durante días. Mi mujer también cayó y fuimos a Urgencias al cabo de una semana y me ingresaron en la UCI con un compromiso respiratorio muy severo. En ese momento dejé de ser consciente de todo porque me sedaron y allí permanecí 38 días.  No recuerdo el momento de llegar al hospital, aunque incluso yo llegué a comunicar a mi esposa y a mi hijo que me subían a la UCI, pero no tengo recuerdo ahora mismo de lo que sucedió los tres o cuatro días previos a ese momento.

¿Cómo fue el momento de despertar?

Me desperté en el momento que me retiran la sedación y la respiración asistida y me llevaron a la Unidad de Cuidad Intermedios Respiratorios, con un problema importante de síndrome postcrítico, porque no podía ni mover un dedo. Era como un muñeco de trapo. Tuve una pérdida de movilidad absoluta, traqueotomía hecha y empecé a realizar rehabilitación y a recuperar desde el punto de vista respiratorio.

¿Cómo procesó toda la situación posterior?

Soy muy pragmático. Con lo que me contaron lo más importante era que lo podía contar, porque los primeros que caímos tuvimos una gravedad extrema, con neumonía bilateral y secuelas que han quedado, como fibrosis. Cuando desperté yo no era consciente del alcance de la pandemia, porque entonces se empezaba hablar del virus y la capacidad infecciosa que tenía. Cuando me dijeron que había miles de afectados y fallecidos fue muy impactante. De hecho, me comunicaron el fallecimiento de mi hermano, también médico, por COVID19 muchos días después para que no me afectara en mi recuperación. 

¿Cómo llevó estar alejado de su familia?

En ese momento te planteas pocas cosas, porque tu objetivo es mejorar en la medida que puedas y bastante tienes con lo que llevas encima: no poder comunicarte por la traqueotomía, no poder moverte… Aunque después de los días en la UCI tuve el privilegio de poder estar con mi mujer. 

¿Cómo valora la reacción de los profesionales?

El sistema ha respondido. Nos ha pillado de sorpresa, pero es que una pandemia de estas características es muy complicada de planificar. Los hospitales al principio fueron un caos, habilitando salas comunes como las de quimioterapia, la zona del hospital de día, las Urgencias colapsadas… Los profesionales han trabajado en unas condiciones durísimas y es impresionante cómo han respondido, teniendo que trabajar con esos trajes que no dejaban transpirar. La respuesta ha sido acorde a un país que tiene una sanidad pública avanzada. Han arriesgado su propia salud y lo han dado todo.

¿Qué le diría a aquellos que no cumplen las recomendaciones sanitarias?

No son conscientes de la gravedad que tiene y eso es irresponsable. Esperemos que los rebrotes no tengan la misma gravedad y que la infectividad sea menor.