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Martes, 9 Agosto 2022

Dr. Francisco Collazos: “Nuestro objetivo es ayudar a la profesionales sanitarios en las actuales condiciones de interculturalidad”.

07/09/2012

El Dr. Francisco Collazos, psiquiatra y docente del Curso de Competencia Intercultural en el Ámbito de la Salud de la Fundación para la Formación de la OMC habla en esta entrevista sobre los objetivos y los beneficios de este curso que comienza de nuevo en octubre. Para este especialista en Psiquiatría Transcultural, ciudadanos, profesionales y administraciones nos beneficiaríamos de un sistema sanitario competente, capaz de responder de forma eficiente a la realidad intercultural.

Madrid, 6 de septiembre de 2012 (medicosypacientes.com)

El Dr. Francisco Collazos, psiquiatra y docente del Curso de Competencia Intercultural en el Ámbito de la Salud de la Fundación para la Formación de la OMC habla en esta entrevista sobre los objetivos y los beneficios de este curso que comienza de nuevo en octubre. Para este especialista en Psiquiatría Transcultural, ciudadanos, profesionales y administraciones nos beneficiaríamos de un sistema sanitario competente, capaz de responder de forma eficiente a la realidad intercultural.

¿Qué persigue el curso de Competencia Intercultural?

El objetivo principal de este curso es el de ayudar a los profesionales sanitarios a actuar, en las actuales condiciones de interculturalidad, con la máxima eficacia posible; de tal manera que todos los usuarios puedan recibir una atención sanitaria de la misma calidad independientemente de su pertenencia étnica o cultural.

¿Cómo surgió la idea de formar en el ámbito intercultural? ¿Fue a raíz de los problemas detectados en centros de salud?

La idea es fruto del trabajo que venimos desarrollando en el Programa de Psiquiatría Transcultural del Hospital Universitari Vall d’Hebron desde hace más de 10 años. Son muchos los profesionales que sienten que no son capaces de actuar de forma adecuada cuando tratan a estas personas. Fue de esta manera como contactamos con las personas de la Fundación Obra Social de La Caixa, con quienes ya habíamos trabajado en proyectos formativos en el ámbito de la Mediación Intercultural, y gracias a la colaboración con la FFOMC empezamos a trabajar en este ambicioso proyecto de formación “on-line” que empezará en el próximo mes de Octubre.

¿Cuáles son las mayores dificultades que se encuentran los médicos al tratar a un paciente de otra cultura, raza o religión?

Las mayores dificultades suelen surgir como resultado del fracaso en la comunicación. A las diferencias idiomáticas se le suman con frecuencia diferencias en la manera de entender la salud y la enfermedad que acaban llevando al fracaso. Los pacientes no se vinculan adecuadamente, el cumplimiento de los tratamientos tiende a ser inferior, el uso de los recursos no es el más adecuado, los profesionales se pueden sentir frustrados y, en definitiva, los resultados son peores.

¿Cómo puede repercutir esta mejora formativa en la Sanidad? ¿Qué beneficios aporta al conjunto de los ciudadanos?

Es de esperar que un mayor grado de competencia intercultural repercuta positivamente en los resultados de la atención sanitaria. Así ha sucedido en los países donde este tipo de iniciativa se ha llevado a cabo. El grado de satisfacción de profesionales y usuarios, mejora; el uso de los recursos se vuelve más racional con la consiguiente optimización de los servicios; se puede reducir la estancia media hospitalaria y la demanda de atención de urgencias. De esta manera, se puede concluir que todos salimos ganando con un sistema sanitario competente, capaz de responder de forma eficiente a la realidad intercultural en la que tenemos que trabajar.

Como psiquiatra ¿la preparación psicológica de los médicos es más importante a la hora de dar una atención buena a los extranjeros?

El trabajo psicológico resulta esencial; es muy importante que los médicos trabajen sin miedo la influencia de sus propios prejuicios y revisen la actitud y los valores con los que actúan al afrontar la interculturalidad en su práctica diaria.

¿Cree necesaria este tipo de formación, de una manera más práctica en las facultades y posteriormente?

Sí; me parece que la atención a los aspectos culturales, y su enorme influencia en la forma de atender la salud y la enfermedad, es prácticamente nula en la formación que recibimos los médicos en las facultades. Nos formamos como médicos en un paradigma biomédico occidental que, sin duda, resulta eficaz en la mayoría de los casos que vamos a afrontar a lo largo de nuestras carreras profesionales pero que puede no ser compartido por todos. Creo que es muy necesario prestar más atención a estos aspectos y mejorar las habilidades de comunicación de los futuros profesionales para que puedan afrontar con más éxito la alteridad inherente al trabajo en condiciones de interculturalidad.

¿Conoce la oferta de la FFOMC? Con su experiencia ¿Qué otros cursos cree que sería imprescindible poner en marcha?

Conozco algunos de los cursos que revisamos antes de ponernos en marcha con éste. Hasta donde sé, creo que éste es el primero que afronta el tema de la Competencia Intercultural en el ámbito de la salud y me parece que es una línea necesaria que se podría beneficiar de cursos posteriores más especializados. Por mi condición de psiquiatra, veo muy necesario profundizar en el campo de la salud mental y las adicciones, por la enorme importancia que ejerce la cultura en la manera de entenderlas, la influencia del estigma social en torno a la salud mental y las drogas, la relevancia de aspectos relacionados con la migración, la manera de darle significado a los síntomas, la forma de expresar dichos síntomas o las expectativas que las personas depositan en los profesionales de la salud mental. Quizás más adelante profundicemos con un curso monográfico en esta área.

¿Qué opina acerca de la polémica sobre la situación de los inmigrantes irregulares?

Considero que todos debemos ser conscientes de la situación económica tan difícil que estamos atravesando y tratar de identificar los errores cometidos que nos han llevado a ella para reconducirla. Entre esos errores no creo que esté la llegada de inmigrantes que permitieron, entre otras cosas, un importante desarrollo económico durante la década previa al inicio de la crisis. Inmigrantes que constituyen un grupo de población potencialmente más joven, y por tanto sano, que  ha aportado a las arcas públicas, según indican los fiables números, mucho más de lo que han gastado en salud. Dejar ahora fuera de la mayor parte de servicios de salud a este colectivo me parece que no es ético y entraña un importante riesgo de salud pública que acabará suponiendo un gasto mayor del que ahora se pretende evitar.