Martes, 17 Octubre 2017

Inspección General de Sanidad

Dr. Campillo, coronel médico: “Realizamos la práctica de la Medicina en condiciones extremas”

El médico militar realiza la práctica de la Medicina en condiciones extremas como catástrofes naturales, escenarios de alta violencia o enfrentamientos armados, atiende a la población afectada en estas situaciones y llegan por su formación, donde muchos profesionales no pueden. Una formación doble que deben dominar por igual, por un lado ser buenos sanitarios y por otro soldados que conozcan bien la estructura de los ejércitos. Así lo pone de manifiesto, en esta entrevista, el Dr. Juan Ramón Campillo, coronel médico de la Inspección General de Sanidad

Madrid 14/02/2017 medicosypacientes.com/ S.G.
Dr. Juan Ramón Campillo, en una misión en Afganistán
El Dr. Campillo participó junto a sus compañeros médicos militares en el II Congreso de Cooperación Internacional de la Organización Médica Colegial (OMC), organizado en Santander a través de la Fundación para la Cooperación Internacional de la OMC (FCOMCI) y del Colegio Oficial de Médicos de Cantabria (COM Cantabria), para dar a conocer la labor de la Sanidad Militar.
 
Fue Jefe de Hospital de Campaña (Role 2 E) de la OTAN en Herat, Afganistán en 2011, y desde su experiencia alude a la importancia de la formación porque “la falta de conocimiento será manifiesta cuando se trate de salvar vidas”. Asegura que desde la Sanidad Militar se atiende a la población civil y a toda persona que los necesite en operaciones, sin distinguir entre “razas, creencias, sexo o poder adquisitivo”.
 
Recuerda como una vez tuvieron que salir de la base, “algo peligroso”, para asistir a un muchacho hijo de un funcionario de la ONU en Herat, que presentaba un abdomen agudo, y lo operaron. “Allí donde se produce una dislocación en la estructura política de un país y aparece la violencia “somos especialmente útiles por nuestra formación y estructura jerarquizada”, explica.
 
-Los médicos militares, ¿anteponen la práctica profesional sanitaria a la técnica militar? ¿Qué son ante todo médicos o militares? 
 
El médico militar es una persona que posee dos profesiones, y a menos que domine ambas, ellos faltarán a su deber. Deben ser buenos profesionales sanitarios que apliquen los procesos de medicina basada en la evidencia, y soldados que conozcan la estructura de los ejércitos y su forma de conducirse tanto en paz como en guerra. La falta de este conocimiento impedirá que pueda prestar un buen servicio, y esta deficiencia será manifiesta cuando se trate de salvar vidas en escenarios de alta violencia en enfrentamientos armados.
 
-¿En qué consiste la labor de la Sanidad Militar? ¿Cuál es la situación actual?
 
Los médicos militares somos profesionales que hemos estudiado la medicina en las facultades de medicina como cualquier otro médico. Que hemos hecho el MIR y la especialidad en hospitales acreditados para ello. Que ejercemos nuestra profesión todos los días como cualquier otro profesional; pero que tenemos que estar preparados para ejercerla en condiciones diferentes: en otros mundos, de otra forma y con otras limitaciones, disposiciones y peligros, propios de la medicina practicada en las operaciones internacionales en las que intervenimos.
 
-¿Cuáles son sus principales misiones internacionales?
 
En estos momentos estamos en los cinco continentes. Allí donde se produce una dislocación en la estructura política de un país: por catástrofes naturales y/o antrópicas, allí tenemos nuestro lugar en el apoyo a la población afectada. Nuestra especificidad, por diferenciarnos de otros compañeros que también realizan estas labores, ONGs en general, estriba en que cuanto más se desestructura la sociedad y los sistemas de control y gobierno de un país en crisis, más pronto, y con más intensidad, aparece la violencia. En estos escenarios somos especialmente útiles por nuestra formación y estructura jerarquizada.
 
-¿Cuáles son los mayores retos a los que se enfrenta actualmente un médico militar? 
 
Cómo formarnos como profesionales, en una sociedad “occidental” con hospitales de primera línea, en una sociedad muy garantista, para actuar cuando todo esto ha saltado por los aires.
 
-La doble cualificación técnico-profesional sanitaria de los médicos ¿En qué medida beneficia, a su juicio, el desarrollo de las operaciones? ¿Cree que se precisa más formación?”
 
Bueno, yo diría que como cualquier profesional que realiza la práctica de la medicina en condiciones extremas. Eso le pasa a los que ejercen su profesión en: la alta montaña, espeleología, medicina subacuática e hiperbárica, y tantas otras situaciones extrahospitalarias con alto riesgo para sus participantes. Nosotros tenemos la ventaja de tener firmemente arraigada esa mentalidad; y nos enorgullece poder ser transmitida de generación a generación, representando nuestro “corpus doctrinal” .
 
-La sanidad militar atiende a población civil en conflictos. Pero, ¿en alguna ocasión entran en conflicto el código militar y el juramento hipocrático de los médicos a la hora de atender a enemigos?
 
A ver: son dos cosas distintas; atendemos a la población civil y a toda persona que nos necesite en operaciones, no distinguimos ni de razas, creencias, sexo, poder adquisitivo, etc. 
 
Otra cosa es cuando se trata de un “enemigo”. En eso nuestras Fuerzas Armadas no tienen experiencia; jamás nuestras generaciones hemos participado en operaciones bélicas. Otra cosa es que nos han disparado, nos han puesto explosivos etc. Y nos hemos tenido que proteger, repeler el fuego, defendernos en definitiva. Pero no con un enemigo expreso e interiorizado.
 
En lo que pueda servir mi experiencia en situaciones difíciles, con alto grado de violencia en las que he tenido la ocasión de participar, yo diría que no hay juramente que valga, cada uno se comporta como lo que es, me temo. Cuando comienza la violencia, el miedo, la ira, el hambre, el frío, las carencias, sólo una buena formación ética y moral puede ayudar.
 
-¿Cómo es la colaboración con los médicos operantes de ONG en el terreno? ¿Y con las instituciones locales? ¿De qué forma cree que las sinergias benefician la capacidad de respuesta médica en las emergencias?
 
La colaboración es muy deficiente, hay mucha desconfianza por parte de todos. Quizá hago una pequeña excepción para salvar a la Cruz Roja/Media Luna Roja, que siempre la he encontrado más receptiva a intentar esa sinergia; pero, al final, no acaba madurando la colaboración, no lo he conseguido. Una pena y una pérdida de tiempo, porque cuando haya que “comerse el marrón”, perdonen lo coloquial de la expresión, todas las manos van a ser pocas; como ha ocurrido antes, como ocurrirá en el futuro.
 
-¿Cómo los continuos ataques a hospitales en países en conflicto perjudican el acceso a la atención sanitaria de la población?
 
Sin duda, siempre perjudican a las personas más desprotegidas, más débiles; pero eso no es la razón por la que lo hacen los desalmados que practican esos crímenes. Es un tema más complejo, y se inscribe dentro de lo que conocemos como “Guerra de 4ª Generación”. Mi opinión es que actúan así porque sacan réditos, por muy brutal que esto parezca, sobre personas e instituciones en el complejo mundo de los conflictos armados actuales. Ni pretenden, ni les importa provocar muerte y destrucción, están “actuando” para otros espectadores.
 
-¿De qué manera Congresos cómo el que se celebró en Santander sirven para poner en valor el trabajo de la Sanidad militar y denunciar estas situaciones?
 
Lo deseo de todo corazón; deseo que terminen las desconfianzas de las que he hablado antes. Y en lo que pueda valer nuestra participación y nuestras personas, las ponemos a disposición de la sociedad a la que servimos.