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Viernes, 12 Agosto 2022

Disfunción de la Articulación Temporomandibular (ATM), la gran desconocida

13/11/2008

Chasquidos al abrir la boca, mandíbula dolorida al despertar, dolores de cabeza, dientes desgastados...son algunos de los signos que pueden revelar que se tiene una disfunción en la articulación temporomandibular (ATM)

Madrid, 4 de octubre de 2008 (redacción)

Articulación

Más del 30% de la población la padece y la gran mayoría lo desconocen. Para algunas personas esta alteración anatómica de la posición normal del disco articular no origina ningún malestar, sin embargo, en otros casos el tragar, comer y hablar puede convertirse en un auténtico suplicio por el dolor que ocasiona.

La ATM es la articulación más compleja y utilizada del cuerpo, responsable de abrir y cerrar la boca. Gracias a ella, la mandíbula se articula con el hueso temporal del cráneo, delante del oído y a cada lado de la cabeza. Esta articulación se utiliza para funciones esenciales en el ser humano como es masticar, hablar, tragar y bostezar.

Los síntomas que provocan esta disfunción van desde un dolor agudo y crónico dentro o delante de los dos oídos que se irradia a la cabeza, cara, piezas dentales, mandíbula, boca, garganta, nuca, cuello, hombros y brazos. También el paciente puede sentir ruidos articulares como chasquidos y crujidos así como zumbidos o pitidos.

Asimismo, la alteración de esta articulación puede generar problemas funcionales como articulares, musculares (no poder masticar, contracturas); oclusales (apretar o rechinar los dientes) y óticos (taponamiento, vértigo y acúfenos).

Otros problemas son el adormecimiento facial, molestias visuales, pérdida de oído y neuralgia del trigémino.

Cuando la articulación ATM se desplaza, se contracturan todos los músculos de la cabeza y de la cara para proteger la articulación lo que origina un intenso dolor. Esta contractura de los músculos produce una irritación continua de una o de varias de las ramas del trigémino (dolencia que produce el dolor más intenso según la escala del dolor de la OMS).

“En la ATM ocurre algo parecido a una hernia discal de la espalda. Las personas que sufren una hernia discal de la espalda se quejan de que tienen dolor en la pierna, porque su disco vertebral se sale y daña el nervio ciático. Su lesión real está en una de las vértebras de su espalda, pero el dolor se irradia a la pierna a través del nervio ciático. En la ATM ocurre lo mismo, ya que esta articulación está inervada por el nervio auriculotemporal que es la tercera rama del trigémino. Si el disco articular se desplaza en muchos casos roza el trigémino y, por eso se pueden sufrir dolores neuropáticos del nervio. En ese caso, se produce una contractura de defensa en el cuello y cara”, explica Maria Huertas, presidenta de la Asociación de Pacientes con Disfunción de la Articulación Temporomandibular y Neurálgia del trigémino (AEPA ATM).

La incidencia aumenta con el tiempo. El 30% de las consultas que reciben los servicios de cirugía Maxilofacial son por esta causa. La disfunción de la ATM puede afectar adultos de cualquier edad, y existen más riesgos aquellas pacientes que están sometidas a estrés. Pero también se diagnostica en personas con malas oclusiones, que necesiten tratamientos dentales, malos hábitos posturales así como aquellas que aprietan los dientes para canalizar su emociones o mientras duermen.

Causas de la disfunción de la ATM son:

  • Malas oclusiones biológica son provocadas por tratamientos dentales
  • Mala colocación de los dientes
  • Desplazamiento del disco articular por traumatismo
  • Bruxismo o tratamiento de dientes, tensión emocional y estrés, contracturas musculares prolongadas por malas posturas, tratamientos dentales
  • Tensión emocional y estrés
  • Contracturas musculares prolongadas por malas posturas
  • Tratamientos dentales: empastes, extracciones, ortodoncias, implantes, colocación de fundas…

Diagnóstico

Aunque la incidencia aumenta con los años, es una enfermedad infradiagnosticada y desconocida tanto por los médicos como el paciente. Los problemas derivados de esta alteración así como el intenso dolor les lleva a una peregrinación de especialista en especialista sin encontrar una solución a su problema. Muchos son diagnosticados de migraña, otitis o problemas de visión… sin acertar en el origen de su dolor.

“Actualmente los enfermos que sufren estas patologías padecen mucho dolor y van de especialista en especialista. Muchos de ellos terminan en las unidades de dolor de grandes hospitales y con una depresión colateral producida por aguantar tanto dolor crónico y no encuentran una respuesta para paliar ese dolor. Muchos de nosotros tomamos tantas pastillas que nos describimos como drogadictos sociales Lo peor es que estas drogas ni matan, ni curan. Desde la asociación intentamos simplemente que la depresión no llegue y que el paciente continúe en su lucha y aprenda a vivir con ello”, señala María Huertas.

Se necesitan realizar pruebas diagnosticas como ortopantomografía, análisis oclusal, resonancias magnéticas o pruebas neurofisiológicas para detectar si se tiene afectado el disco de la ATM.

Abordaje

El dolor que produce puede llegar a ser insoportable. Para abordar el problema existe todo un arsenal terapéutico que va desde antiinflamatorios, relajantes musculares, fármacos para tratar el dolor muscular o neuropático…

Otras alternativas que se utilizan es la fisioterapia, aplicaciones de tóxina botulínica, infiltraciones de ácido hialurónico o dispositivos oclusales (férulas para dormir por la noche) e, incluso, muchos de los pacientes recurren a terapias alternativas como la acupuntura o la osteopatía.

En otros caso se aborda a través de la odontología como el tallado selectivo tras análisis oclusal, ortodoncia y restauración dental parcial o completa. Otra técnica utilizada es la artrocéntesis que consiste en el lavado de la articulación para limpiarla de adherencias y fibras. Por otro lado, la cirugía artrocópica, una técnica minima invasiva mediante la cual se lava la articulación, se electrocoagulan los ligamentos y se cambia la posición del disco articular, pero la visibilidad de la articulación es parcial y las posibilidades de manipularla con éxito son mínimas.

Otra alternativa más agresiva, que se emplean cuando el dolor es insoportable y el paciente desesperado sufre un gran deteriorado de su calidad de vida, es la cirugía abierta. Esta técnica invasiva consiste en acceder al interior de la articulación a través de una gran incisión en la cara para obtener una visión completa y poder manipular el disco con mayor libertad para proceder a su sutura o colocar una prótesis.

“Lo que realmente ocurre es que el paciente se recorre todos los departamentos de un hospital para acabar sedado en la Unidad de Dolor. Si se realiza un mal diagnostico se puede hacer una cirugía equivocada y, ésta derivar en un problema aún mayor. Un paciente puede encontrarse con varios problemas médicos al mismo tiempo. Por ejemplo, se puede tener una artritis reumatoide que afecte a la ATM. Si a este paciente le operan nunca solucionarán su verdadero problema. Antes de cualquier cirugía es necesario realizar un análisis y un estudio radiológico exhaustivo”, explica la presidenta de AEPA ATM.

Para garantizar el éxito de estos tratamientos es fundamental el diagnóstico conjunto por parte de un equipo multidisciplinar formado por radiólogos, odontólogos, neurólogos, neurocirujanos, cirujanos maxilofaciales, ortodoncistas, psicólogos, otorrinos, fisoterapéutas... Sin embargo, en España no existe ninguna Unidad de Atención integral de ATM.

“Uno de los grandes problemas es que hoy por hoy son muy pocos los hospitales del Sistema Nacional de Salud donde los diferentes departamentos trabajan de forma multidisciplinar. Esto hace que esta patología de dolor facial pase de unidad en unidad médica. Mientras van transcurriendo los meses y los años para estos enfermos”, explica María Huertas.