Campaña medicina rural

Miércoles, 17 Agosto 2022

Detección problemas visuales en la infancia: cribado de la ambliopia

23/07/2012

La ambliopía es un déficit visual, uni o bilateral, sin lesiones orgánicas detectables en el sistema óptico, o si existe lesión su importancia no es proporcional al déficit visual. El porcentaje de pacientes ambliopes está entre el 2% y el 5% de la población. La práctica médica ha demostrado que la detección y el tratamiento precoz de la misma, es la mejor estrategia para su corrección

Madrid, 23 de julio 2012 (medicosypacientes.com)

La ambliopía es un déficit visual, uni o bilateral, sin lesiones orgánicas detectables en el sistema óptico, o si existe lesión su importancia no es proporcional al déficit visual.

El porcentaje de pacientes ambliopes está entre el 2% y el 5% de la población. La práctica médica ha demostrado que la detección y el tratamiento precoz de la misma, es la mejor estrategia para su corrección.

Los niños no suelen ser conscientes de su problema, por la visión que le proporciona el ojo sano, por lo que la detección en los primeros controles de su pediatra o médico de familia es fundamenta, pues la recuperación es mas favorable si el tratamiento se instaura a partir de los 4-6 meses de edad, siendo los resultados malos a partir de los 7 años.

Entre las herramientas que se pueden aplicar en la atención primaria para su detección destacaremos las siguientes:

 

  1. Anamnesis:  Preguntar sobre el comportamiento del niño: ¿Se acerca los objetos a la cara al enfocar? ¿Creen que tuerce los ojos?
  2. Inspección ocular: párpados, alineación de los ojos, forma y transparencia de la córnea, iris y pupila.
  3. Exploración del reflejo rojo: Se realiza en una habilitación con poca luz, mirando por el orificio del oftalmoscopio, a una distancia de 40cm. y enfocando la pupila del niño.
  4. Test de Hirschberg: Se realiza con una linterna de bolsillo a una distancia de 40cm. El niño fija su vista en la luz de la linterna y esta se refleja en la córnea

    Cuando los ojos están alineados, los reflejos se localizan simétricamente en el centro de las pupilas.

Si existe tropía el reflejo estará desplazado.

  1. Cover test: o prueba de oclusión

Se tapa un ojo, indicando al niño que fije la vista en una luz colocada a 40cm. y a continuación se hace lo mismo con el ojo contrario.

Pueden ocurrir distintas cosas según sea una foria o una tropía.

Foria: los ojos parecen centrados si no se ocluyen, pero al tapar uno de ellos observamos que se tuerce y vuelve a su posición normal al destaparlo.

Tropía: los ojos parecen torcidos sin ocluirlos, pero al tapar el que está centrado, el ojo que se desvía se mueve a la posición central.

  1. Test de visión estereoscópica:  Esta prueba se diseñó para detectar posibles defectos de la visión binocular en niños entre 2 años y medio a 5 años.

Consiste en siete láminas que llevan impresas figuras que sólo pueden ser vistas cuando los dos ojos trabajan de forma coordinada. Para ello las figuras deben ser observadas con unas gafas con un cristal rojo y el otro verde.

 

Recomendaciones para el uso de estas herramientas de exploración ocular:

  • De 0 a 2 meses: inspección y reflejo rojo.
  • De 2 meses a 3 años: añadir test de Hirschberg
  • De 3 años a 6 años: añadir cover test o test de estereoscopia y agudeza visual con optotipos infantiles.

 

Criterios de remisión al oftalmólogo:

1º) Todo recién nacido o lactante en el que se observen alteraciones oculares, estrabismo fijo, o los que en la anamnesis se detecten anomalías en el comportamiento visual.

2º) Otros tipos de estrabismo a partir de los 4-6 meses (estrabismo latente o intermitente).

3º) Cuando la agudeza visual, en exploración monocular, en cualquiera de los ojos es inferior:

            De 3-5 años: AV menor de ½ (0’5)

            De 6-7 años: AV menor de 2/3 (0’66)

            De 8 años en adelante: AV menor de la unidad

4º) Cuando la diferencia entre la agudeza visual de cada uno de los ojos es superior al 10%.

 Para tener en cuenta:

El oftalmólogo mandará distintos tipos de oclusiones dependiendo de la edad del niño y del tipo de fijación foveolar.

En general se ocluye el ojo director (que no tuerce) con controles periódicos, si la fijación es central, abandonando a los pocos meses si no existe mejoría. Si la hubiera, el tiempo de oclusión se puede prolongar.

En caso de fijaciones extrafoveolares, se puede ocluir el ojo no director (el que tuerce) por cortos periodos de tiempo y con controles muy frecuentes.

Tener siempre en cuenta que la ambliopía es un trastorno visual tratable y cuanto antes se haga, mejores resultados obtendremos.

Fdo. Rodrigo Martín Hernández, especialista en Oftalmología
Presidente del Colegio de Médico de Santa Cruz de Tenerife