Viernes, 24 Mayo 2019

Sufrió amputaciones a causa de una Meningitis C

Davide Morana: “Es necesario mejorar la atención sanitaria cuando sales del hospital”

Davide Morana es un joven italiano residente en Murcia que perdió hace algo más de un año las cuatro extremidades a causa de una meningitis C, y que hoy se ha convertido en un ejemplo de superación, de vida y de solidaridad. A través de las Redes Sociales cuenta su historia con el objetivo de ayudar a otras personas que han sufrido amputaciones y reclamar la actualización del catálogo protésico y una mejor atención del sistema sanitario “que se olvida del paciente cuando sale del hospital”

Murcia 07/05/2019 medicosypacientes.com/ Álvaro G. Torres
Imagen de Davide Morana publicada en su Instagram

Califica de excelente el trato y cuidados recibidos durante su ingreso hospitalario, una situación que cambió de manera radical cuando recibió el alta. A partir de ese instante asegura que “no sabían que hacer conmigo” y tuvo que enfrentarse a una casi inexistente rehabilitación, así como a la falta de prestaciones del sistema sanitario en lo referente a la financiación de prótesis y ortopedias, una situación que –denuncia -  provoca que muchas personas se queden en casa sin volver a caminar por esta falta de recursos, “es inadmisible”.

Bajo el hashtag #ArribaLaVida Davide muestra en Instagram como ha sido su proceso de recuperación, un caso extraordinario que muestra en la actualidad a un chico con completa autonomía, iniciativa, ganas de vivir y de ayudar a los demás. Sin embargo, hasta llegar aquí el camino no fue fácil. Davide cuenta a médicosypacientes.com como a nivel emocional todo lo vivido ha sido extremadamente duro. “Cuando empecé con las prótesis fue como volver a la vida, como si nunca hubiera andado, fueron días de heridas en los muñones, cansancio extremo, de no aguantar de pie o no poder utilizar al principio ni el tenedor por el peso de la mano. A día de hoy sigo luchando por ponerme de pie y por estar vivo, necesito una concentración continua a lo largo del día y eso requiere mucho esfuerzo” – asegura.

Destaca su actitud y hábitos previos a la enfermedad como herramientas fundamentales para hacer frente a todo lo sucedido. Su gran afición por el deporte y su actitud positiva “ha sido clave para sobreponerme a todo”. Davide cuenta como cuando se despertó del coma inducido – sin ninguna secuela - lo único que pensaba era en quitarse las extremidades muertas de encima, “ya no formaban parte de mi cuerpo, no me respondían. Cada operación, cada amputación era una alegría para mí y así se lo transmitía a todo el personal sanitario” – comenta.

Respecto a la atención sanitaria recibida durante todo el proceso manifiesta su enorme satisfacción por el trato recibido durante su estancia de 86 días en el Hospital. “El trato fue maravilloso con los médicos, enfermeros y todos los profesionales”. El problema llegó cuando recibió el alta porque “una vez fuera no sabía lo que hacer realmente, la ayuda es nula, el sistema sanitario te abandona cuando sales del Hospital” – denuncia.

Cuando recibió el alta le asignaron un traumatólogo que “no sabía que hacer conmigo y me quedé tres semanas en casa sin hacer nada. No tuve información sobre las ortopedias, las prótesis, el listado protésico que ofrece la Seguridad Social”.  En su caso particular la ayuda y asesoramiento para comenzar con la recuperación la obtuvo gracias a otros amputados, así como por su entorno familiar que se informó de manera intensa y constante. En su opinión, el paciente fuera del hospital necesita ayuda, “las prestaciones no se pueden limitar a cuando estás dentro, eso ha sido muy agobiante. De no haber sido por toda esa gente amputada que nos asesoró tanto, no habría podido organizar ninguna recaudación de fondos ni conseguir unas prótesis” – resalta.

Davide pone de relieve la falta de financiación del sistema sanitario en lo que respecta a prótesis y ortopedias, productos que son realmente costosos. “Un pie de fibra de carbono cuesta 3.500 y apenas te subvencionan 100 euros por pie” -denuncia. Por todo ello considera inadmisible que no sólo la gente humilde no pueda acceder a estos complementos básicos para su vida y su recuperación, sino que resulta costosa hasta para gente con recursos. En su caso particular asegura que, si se hubiera conformado con lo que le ofrecía la Seguridad Social, a día de hoy estaría en una silla de ruedas con unos componentes que no le habrían permitido ni poder andar más de una hora.

Actualmente colabora con la Asociación Española Contra la Meningitis para reclamar los derechos de las personas amputadas para que no sean consideradas “ciudadanos de segunda” y lanza un mensaje un claro y contundente mensaje a las autoridades: “El Sistema Sanitario tiene que actualizar el catálogo protésico porque no puede ser que un amputado se tenga que gastar tanto para recobrar su autonomía. Hablamos de prótesis de más de 90.000 euros para volver a andar. El catálogo está obsoleto, no podemos seguir pidiendo dinero o quedarnos en casa por falta de recursos”.

En línea con la falta de ayudas y seguimiento por parte del sistema sanitario en relación al proceso de rehabilitación comenta que empezó casi al mes de salir, pero fue muy escasa, “había unos fisioterapeutas para muchísimos pacientes que me mandaban ejercicios muy básicos. Tuve que pagarme fisios y gimnasios para poder trabajar con herramientas que me permitieran recuperar mi movilidad, todo ha recaído sobre mi bolsillo” – señala.

Resalta la aportación de su actitud y estado físico a la rápida y exitosa recuperación. “Siempre he sido deportista y eso me ha ayudado muchísimo, no es lo mismo un amputado sedentario o alguien que se mueve o se ejercita. La actividad con las prótesis es como si fuera una actividad diaria. El hecho de ponerse cada día las piernas y ponerse de pie ya es un entrenamiento diario. A día de hoy prácticamente no necesito nada y soy autónomo al 100% pero hay mucha gente que necesita un seguimiento diario” - asegura.

La mejor forma de prevenir la Meningitis C es a través de la vacuna 

Cuando Davide Morana contrajo la Meningitis C no estaba vacunado porque en Italia está vacuna se ha incluido en el calendario obligatorio en 2017. “Por suerte – comenta – todo mi entorno en España si lo estaba gracias a lo cual se ha podido evitar un brote de esta enfermedad y más teniendo en cuenta mi trabajo (camarero). Desde su experiencia vital pone en valor las vacunas como la mejor herramienta para prevenir esta enfermedad “que es mortal en su mayoría de casos”, pide a los antivacunas que se informen mejor y a la población que no se deje llevar, que abran los ojos ante estos movimientos irresponsables.

Las Redes Sociales fundamentales en su recuperación 

No era usuario de redes sociales hasta que no fue intervenido en el Hospital, porque solo veía su lado negativo “postureo y falsedad que me distraían de vida real”. No obstante, a raíz de las amputaciones, su chica, Cecilia, y su familia le fueron enseñando perfiles Instagram de personas con amputaciones, atletas paralímpicos y gente con vida normal a pesar de ser tetra amputada, que le sorprendió de manera muy positiva. “Lo veía no era postureo sino realidad y me dieron el ejemplo y me enseñaron que a pesar de todo lo malo se puede salir adelante y decidí hacer lo mismo que ellos. Abrí el perfil en Instagram para mostrar que a pesar de cualquier problema o situación dura que pasemos siempre hay salida” – comenta. Además, destaca que las redes sociales fueron herramienta fundamental a la hora de recaudar dinero para el enorme gasto al que tuve que hacer frente con las prótesis.

Un futuro plagado de proyectos, desde el coaching al deporte

Davide quiere trasladar su experiencia y ejemplo de motivación, esfuerzo, superación y actitud ante la vida a los demás, una tarea para la que se está formando con el objetivo de continuar con charlas y sesiones de coaching que no solo imparte en los ámbitos sanitarios sino que va a llevar a colegios e institutos para transmitir a los jóvenes su ejemplo, para que empaticen con las personas que están amputadas y para mostrar lo bueno de empatizar con los demás y disfrutar de todo lo que ofrece la vida.

Además, su espíritu deportivo continua intacto, solo ha cambiado su condición. Muestra de ello es la intención de Davide de competir en unas Paralimpiadas para las que pretende entrenar al más alto nivel. Mucha Suerte.