Martes, 17 Julio 2018

La Rioja

Condenado a tres años de cárcel por intentar ahogar a su médico de familia

Un hombre de 50 años ha sido condenado a tres años de prisión tras agredir a su Médico de Familia y tratar de ahogarla, después de que ésta se negara a entregarle un informe médico que el agresor decía necesitar

Logroño 29/12/2017 medicosypacientes.com/Servimedia

Los hechos ocurrieron el pasado 11 de diciembre, cuando un paciente acudió al Centro de Salud de Lardero (Logroño) para ser revisado por su médico de cabecera. Tras requerir un informe médico que la facultativa no consideró pertinente, éste la emprendió contra ella y comenzó a ahogarla hasta dejarla sin respiración, según consta en una sentencia del Juzgado de lo Penal número 2 de Logroño.

Cuando estaba teniendo lugar esta agresión, una enfermera entró en la consulta alertada por los golpes y también fue agredida, pues el paciente –que ya había dejado a la médico en estado de semiinconsciencia- empezó a morderla en un brazo provocándole una lesión leve.

El paciente era considerado conflictivo por el personal del centro de salud y los trabajadores solían tomar medidas cuando éste aparecía por allí. De hecho, el agresor estaba obsesionado con que estaba enfermo y, según recoge el juez en su resolución, decía hablar "con la muerte" y se creía a sí mismo "gravemente enfermo", motivo por el que había exigido el citado informe.

El informe forense del acusado determinó un diagnóstico de "trastorno de ansiedad generalizada" que se trataba con antidepresivos, al tiempo que detectó una "animadversión y obsesión" de este individuo hacia los profesionales de la sanidad, probablemente motivados por el pensamiento de que no hacían lo suficiente.

El magistrado considera que "conscientemente sabía lo que hacía", por lo que ha decretado prisión por 36 meses y compensaciones económicas tanto para la doctora como para la enfermera.

"El hecho de que el acusado sujetara con fuerza y persistencia el cuello de la doctora es de tal gravedad que merece el castigo penal más alto", señala el juez en su escrito. Y es que, según consta en la sentencia, este sujeto sabía que su acción impedía respirar a la facultativa y que podía ocasionar la muerte por asfixia, hecho por el que no ha mostrado arrepentimiento.