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Viernes, 12 Agosto 2022

Colaboración: Seguridad de las redes inalámbricas en el entorno hospitalario

09/10/2009

Hasta hace poco la utilización de las redes inalámbricas en el entorno hospitalario estuvo frenada por la creencia de que su implantación podría tener ciertos riesgos en la salud a causa de las radiaciones. Ahora los centros buscan en las WLAN una manera de mejorar la calidad de la atención al enfermo y optimizar los procesos de trabajo de todo el personal del hospital

Madrid, 13 de octubre 2009 (medicosypacientes.com)

Las infraestructuras de redes de los hospitales y pronto los dispositivos móviles de los hospitales (ambulancias, UVI móviles) estarán dotados con productos específicos que permitirán comunicar los vehículos con la central, adelantar diagnósticos y estar preparados a los médicos para atender mejor y más rápido a los pacientes. Christian Buhrow, experto en esta área, nos habla en el presente artículo de conocer los riesgos y evaluar la oferta del mercado de productos para redes y elegir aquellos que nos aseguren un efecto de clase 0, es decir, que no produzcan ningún tipo de perturbaciones.

Seguridad de las redes inalámbricas en el entorno hospitalario

EMC y WLAN en el sector sanitario, dos conceptos compatibles

La utilización de las redes inalámbricas en el entorno hospitalario hasta bien entrado el siglo XXI ha estado frenada por la creencia de que su implantación podría tener ciertos riesgos en la salud efecto de las radiaciones. Pero a lo largo de los últimos años y sobre todo a raíz de la masificación del uso teléfono móvil, el panorama es bien distinto. Ahora los centros buscan en las WLAN una manera de mejorar la calidad de la atención al enfermo y optimizar los procesos de trabajo de todo el personal del hospital.

A la hora de integrar una WLAN en un entorno hospitalario es absolutamente imprescindible comprobar que los nuevos aparatos no causen ninguna interferencia en el resto de equipos sanitarios. Muchos de los dispositivos de redes emiten radiaciones electromagnéticas que podrían interferir en el resto del material.

EMC (Electromagnetic Compatibility) juega un papel fundamental en las comunicaciones de voz y datos. Está definida por una normativa internacional recogida en el Informe Técnico de la Comisión Electrotécnica Internacional como “la capacidad de cualquier aparato, equipo o sistema para funcionar de forma satisfactoria en su entorno electromagnético sin provocar perturbaciones electromagnéticas sobre cualquier cosa de ese entorno”.

Existen estándares específicos para el entorno sanitario, como son las normas EN 60601-1-2 y EN 60950 que se ocupan de la compatibilidad electromagnética con el equipamiento médico. El equipo médico eléctrico requiere unos cuidados especiales y hay que tener en cuenta que algunos de los dispositivos móviles y portátiles de comunicación por radiofrecuencia podrían afectar a su funcionamiento.

El principal foco de los estudios realizados en este ámbito lo ha puesto el Comité Europeo de Normalización Electrotécnica (CENELEC). La norma 60601-1-2 determina las necesidades y los estudios que hay que realizar en entornos médicos para asegurar la EMC. A la hora de implementar una red de comunicaciones inalámbricas, el primer punto a tener en cuenta es el tipo de construcción en el que estamos trabajando ya que el máximo nivel de señales de radio permitido en 2,4 GHz no debe exceder los 100mW y los 200mW en la banda de 5 GHz. Un solo teléfono móvil transmite hasta 2000mW, un microondas utiliza 1000 watts y, de acuerdo a la regulación de la Comunidad Europea, se debería emitir un máximo de 1 watt de energía externa. Ahí es nada.

A esta norma se suma la EN 60950 que se aplica a todos aparatos que se comercializan en los países de la Unión Europea y que determina los niveles de voltaje máximos. Determina diversos requisitos por los que los usuarios de los equipos no corran riesgos de sufrir una descarga eléctrica.

A la hora de instalar una red inalámbrica en los hospitales es imprescindible realizar una evaluación del riesgo de las interferencias radioeléctricas, no sólo porque nos ayudará a saber el dimensionamiento de la red sino también la posibilidad de instalar equipos radioeléctricos (GSM/ UMTS) en el exterior o en zonas próximas al centro, extendiendo su alcance a otros edificios cercanos.

La medicina está cada día más tecnificada y por eso es necesario conocer los riesgos y evaluar la oferta del mercado de productos para redes y elegir aquellos que nos aseguren un efecto de clase 0, es decir, que no produzcan ningún tipo de perturbaciones.

Desde el año 2000 la preocupación por las interferencias electromagnéticas se ha disparado. De hecho entre 1984 y el año 2000 la Health Canada´s Medical Services Bureau registró más de una treintena de fallos en el funcionamiento de los productos médicos atribuidos a interferencias electromagnéticas. La cifra es preocupante si tenemos en cuenta que una interferencia electromagnética puede tener consecuencias fatales para un paciente. Entre los dispositivos más sensibles se encuentran: electrocardiogramas, bombas de infusión y de jeringas, equipos de diálisis, desfibriladores, monitores de incubadoras, marcapasos, etc.

Para disminuir el riesgo de interacciones debemos rechazar aquellos productos que no cumplan con la normativa en cuanto a compatibilidad electromagnética específica. También son recomendables aquellos aparatos antiguos que puedan estar generando interferencias. Inmediatamente después veremos, según casos, una reducción de los errores médicos y una actividad laboral mucho más eficiente por parte de todo el personal. Si todos los equipos de la red cumplen con los estándares será posible aumentar el número de dispositivos utilizados sin ningún problema y que cada médico o enfermero pueda comenzar a beneficiarse de las ventajas que las redes inalámbricas ofrecen.

Los fabricantes deben asegurar el mantenimiento de las especificaciones y proporcionar a los usuarios una guía para prevenir los problemas de interferencias. La finalidad es minimizar el riesgo y asegurar que el uso de dispositivos como notebooks, PDAs, teléfonos móviles o smartphones, entre otros, para acceder a la red del hospital sea adecuado a las políticas de seguridad.

Hoy en día existen múltiples dispositivos WLAN que cumplen con dichas normativas, incluso aquellos que funcionan bajo los estándares de nueva generación GSM y UMTS. Este tipo de tecnologías aplicadas al sector sanitario han demostrado ser una de las opciones más interesantes a la hora de mejorar la efectividad del personal sanitario, dotándole de herramientas informáticas inalámbricas que hace que su trabajo sea más sencillo, rápido y minimizando el número de errores humanos. WLAN y ahora también VoWLAN (Voice over WLAN) están remodelando las infraestructuras de redes de los hospitales y pronto los dispositivos móviles de los hospitales (ambulancias, UVI móviles) estarán dotados con productos específicos que permitirán comunicar los vehículos con la central, adelantar diagnósticos y estar preparados a los médicos para atender mejor y más rápido a los pacientes.

Christian Buhrow
Country Manager de LANCOM Systems para España y Portugal