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Viernes, 12 Agosto 2022

CESM hará un estudio sobre el desgaste profesional (burn-out) de los médicos

08/05/2009

El sindicato pide que este fenómeno en extensión se tipifique como enfermedad profesional

Madrid, 9 de mayo 2009 (medicosypacientes.com)

La Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) ha firmado con el Departamento de Psicología de la Universidad de Extremadura un convenio para la realización de un estudio a nivel nacional sobre la repercusión y modos de atajar el síndrome de burn-out o desgaste profesional entre los facultativos españoles.

Según lo acordado, delegados del sindicato efectuarán en el trabajo de campo mediante entrevistas personales directas y discretas con sus compañeros de trabajo, mientras que la aportación de la Universidad consistirá en validar tanto el procedimiento a seguir como el procesamiento de los datos obtenidos.

El llamado síndrome del trabajador quemado está muy presente entre los médicos porque, como señala la doctora Beatriz Ogando, secretaria de salud laboral de CESM, “nos encontramos a diario ante un escenario laboral de estrés, sobrecarga de trabajo con altas demandas emocionales, precariedad laboral, escasez de profesionales, masificación de los servicios y aumento de expectativas de los pacientes que no siempre el sistema sanitario satisface”.

El resultado de todo ello es la aparición de síntomas de agotamiento emocional, despersonalización y baja realización personal, variables todas ellas que el estudio pretende “visualizar y cuantificar” mediante una aproximación al problema “lo más cercana posible”.

Uno de cada cuatro médicos

Aunque no hay muchos datos al respecto, la sensación general es que está aumentando el número de profesionales sanitarios quemados, a la vez que crece la insatisfacción laboral en los diferentes sistemas regionales de salud.

Las estimaciones más recientes indican que este síndrome (caracterizado por un excesivo nivel de estrés hasta producir agotamiento emocional y respuestas autodestructivas sobre uno mismo y también sobre el trabajo que se realiza) afecta hoy uno de cada cuatro médicos, que se convertirían así en uno de los sectores laborales más vulnerables a un problema de salud psicosocial para el que los sindicatos médicos piden la tipificación de enfermedad profesional.

También en los residentes

Tan frecuente es que incluso existe constancia de que ni siquiera los médicos más jóvenes, es decir, los residentes, se libran de él. De hecho, algunos sondeos previos indican que casi la mitad de los profesionales que se declaran en esta situación comenzaron a experimentar los primeros efectos durante el período MIR. En ello influirían factores tales como el desbordamiento ante la gran exigencia y responsabilidad que supone el ejercicio cotidiano de la Medicina o las dificultades (por falta de tiempo, sobre todo, aunque también porque en las facultades no se aborda esta cuestión) para mantener un trato más humano con los pacientes.

Causas reconocidas

Entre las causas del síndrome, los expertos advierten de que hay un desanclaje entre la mentalización de los jóvenes profesionales para ser “super médicos” y la dura y a menudo poco gratificante realidad del trabajo cotidiano.

Otros importantes factores de desmotivación serían el “inmovilismo” que en materia de promoción profesional y retribuciones define la política de recursos humanos del Sistema Nacional de Salud, así como los grandes inconvenientes para conciliar vida laboral y familiar.

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