Viernes, 19 Abril 2019

Día Europeo de la Salud Prostática

Casi 5 millones de varones sufren Hiperplasia Benigna de Próstata

 

Casi cinco millones de varones sufren hiperplasia benigna de próstata, según datos de la Asociación Española de Urología publicados con motivo del Día Europeo de la Salud Prostática que se celebra el próximo 15 de septiembre

11/09/2014 medicosypacientes.com

 

Madrid, 12 de septiembre de 2014 (medicosypacientes.com)

La Fundación para la Formación de la OMC (FFOMC) y el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, en colaboración con GSK, publicaron el pasado mes de febrero las primeras Pautas de Actuación y Seguimiento (PAS), una serie de publicaciones cuya finalidad es impulsar una práctica centrada en la enfermedad a la atención dirigida al enfermo, en hiperplasia benigna de próstata. Este documento es fruto de la colaboración de urólogos y médicos de Atención Primaria, con la supervisión del Ministerio de Sanidad y el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos de España.

Próximamente ambas instituciones publicarán dos nuevas Pautas de Actuación y Seguimiento, una centrada en el Cáncer de Próstata y otra sobre Incontinencia Urinaria.

"Este documento se estructura de forma sencilla con el fin de que sea utilizado no solo por urólogos, sino también por Atención Primaria, profesionales que manejan y tratan en un primer momento a este tipo de pacientes", explica el Doctor Carlos Hernández Fernández, coordinador científico del PAS-HBP y jefe de servicio de Urología del Hospital General Universitario Gregorio Marañón de Madrid.

Asimismo, este especialista destaca que "esta obra supone un paso más, siendo la evolución natural de esa coordinación entre Medicina Especializada y Atención Primaria en HBP de una manera clara, interesante, positiva para los profesionales y suponiendo una mejora en el tratamiento para estos pacientes". En su opinión, la coordinación entre ambos niveles asistenciales desde hace ya varios años en España está siendo muy buena.

En la última década, se han registrado importantes avances en el diagnóstico y tratamiento de la hiperplasia benigna de próstata (HBP), patología con una alta incidencia y prevalencia que afecta al 50% de los varones entre 50-60 años y cuyo porcentaje aumenta en la medida que el varón va envejeciendo. Aunque estos cambios se han ido reflejando en guías clínicas o artículos científicos, existe una complejidad latente, según los especialistas en esta patología, ya que esta información no ha llegado fácilmente a todos los profesionales implicados en el tratamiento y diagnóstico de la HBP, especialmente a los médicos de Atención Primaria

Nivel de evidencia científica

Este primer PAS-HBP revisa todos los aspectos de la HBP en la última década, introduciendo elementos clínico-deontológicos y los criterios éticos que deben estar presentes siempre en la práctica clínica. En todos los epígrafes aparece el nivel de evidencia científica y el grado de recomendación que aportan las guías clínicas. Además, se complementa con un test de evaluación que permitirá al profesional sanitario no sólo actualizar su información al respecto de la HBP, sino también obtener una acreditación de los conocimientos obtenidos.

"En esta obra aportamos en cada una de las líneas de conocimiento o reconocimiento para uno u otro tratamiento el nivel de evidencia científica que existe hasta el momento. Este es un dato muy importante porque muchas veces cuantificamos en uno u otro sentido y a veces no tenemos tanta evidencia para ser o no tan contundentes en algunos tratamientos que prescribimos", sostiene el Dr. Hernández Fernández.

Tratamiento individualizado

Según destaca el Dr. Hernández Fernández, "hoy sabemos qué perfil de paciente y en función de qué perfil prostático un fármaco u otro es más recomendado o adecuado". Sin embargo, hace años prácticamente todos los pacientes con HBP seguían un mismo tratamiento farmacológico. "Este es el mayor cambio al que hemos asistido en este campo, poder realizar un tratamiento más individualizado", explica.

"Las alternativas terapéuticas de las que actualmente disponemos son muy amplias y con este PAS-HBP el médico de Atención Primaria también puede conocerlas y discriminar qué paciente o en qué momento se puede beneficiar de las alternativas de las que disponemos", asegura. Así, el Dr. Hernández explica que "en el caso de próstatas pequeñas con síntomas moderados, una línea de tratamiento son los alfabloqueantes; si las próstatas presentan un volumen superior y los síntomas son entre moderados y severos, generalmente la línea de tratamiento se basa en los inhibidores de las 5-alfa reductasas o tratamientos de combinación; por último, en el caso de que la sintomatología sea más importante o no responda adecuadamente a la medicación existen varias formas de tratamientos quirúrgicos".

Hiperplasia Benigna de Próstata: una enfermedad muy prevalente

Con el aumento de la esperanza de vida, algunas de las patologías urológicas que aparecen a edades más tardías han elevado su prevalencia entre la población. El número de consultas por síntomas urológicos que recibe el médico de familia ha crecido de forma exponencial en los últimos años.

La HBP es la causa más frecuente de obstrucción del tracto urinario inferior en el varón adulto. Casi la mitad de los varones que experimentan un aumento en el tamaño de la próstata manifiestan síntomas, aunque no todos los que tienen estos síntomas son por HBP.

La HBP constituye una de las patologías más frecuentes del varón de 50 o más años de edad. A partir de la sexta década de la vida repercute muy negativamente en la calidad de vida (CV) y consume una parte significativa de los recursos sanitarios disponibles. Es la primera causa de consulta ambulatoria al urólogo. Más de un tercio de los pacientes que consultan al urólogo por este proceso reciben tratamiento médico y el 38 por ciento necesitará algún tipo de procedimiento invasivo.

Considerando las complicaciones y consecuencias derivadas del crecimiento prostático dejado a su evolución, la HBP puede ser considerada como una enfermedad progresiva, existiendo un grupo de pacientes con unos factores de riesgo de progresión como son la edad, el PSA, el volumen prostático y los síntomas del tracto urinario inferior que deberíamos identificar. La identificación de esos factores de riesgo de forma individualizada para cada paciente nos permitirá asignar el mejor tratamiento a cada uno.