Domingo, 3 Julio 2022

Seminario “Pseudoterapias y cáncer: una amenaza para el paciente”

Carmen Yélamos: "Las asociaciones de pacientes somos la voz que puede denunciar el impacto negativo en la salud que tienen las pseudociencias y pseudoterapias"

Carmen Yélamos, psicóloga clínica y psico-oncóloga, coordinadora Nacional de Programas de Atención Psicológica del área de Programas y Observatorio de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), participará el próximo 28 de junio a partir de las 18:00 en el seminario online “Pseudoterapias y cáncer: una amenaza para el paciente”, organizado por el Consejo General de Médicos (CGCOM), la Fundación para la Formación (FFOMC) y el Observatorio de contra las pseudociencias, pseudoterapias, intrusismo y sectas sanitarias (OPPISS)
Madrid 21/06/2022 medicosypacientes.com/ Sara Narvaiza
¿Cuál es el objetivo fundamental de acciones como este seminario?
 
Acciones como este seminario son muy importantes a la hora de concienciar y alertar a los profesionales, pacientes oncológicos, familiares y, en general, a la sociedad sobre los peligros derivados de las pseudociencias y pseudoterapias porque son un conjunto de prácticas o conocimientos cuya efectividad no está probada ni avalada científicamente. Someterse a este tipo de prácticas que no están probadas científicamente puede ocasionar a los pacientes un daño físico o psicológico. Por ello, es muy importante utilizar las diversas oportunidades de comunicación para trasladar este mensaje de alerta y prudencia antes de utilizarlas. 
 
¿Cómo cree que se puede luchar contra las pseudociencias y las pseudoterapias?
 
La información juega un papel fundamental para combatir estas pseudociencias y pseudoterapias. Por ello, acciones como las del próximo seminario del 28 de junio son muy importantes ya que nos sirve para llegar tanto a los profesionales como a los pacientes y familiares. Pienso que los profesionales sanitarios tenemos que informar sobre los peligros para salud física y psicológica que tienen estas pseudoterapias porque los pacientes pueden no ser conscientes de estos peligros. 
 
Es importante que traslademos a la sociedad esta información fiable y avalada científicamente a través de nuestros medios, como nuestras páginas webs, blogs y redes sociales, pero también utilizando otros canales y oportunidades de comunicación como este seminario del 28 de junio. Hay que llevar este mensaje de alerta a aquellos lugares por donde circula mucha desinformación o información no avalada científicamente sobre las bondades de estas pseudociencias y pseudoterapias. 
 
¿Cuál es el papel de los científicos a la hora de comunicarle a un paciente oncológico los peligros que tienen las pseudociencias y las pseudoterapias? ¿Y el de las familias y el entorno más cercano del paciente?
 
Los profesionales sanitarios tenemos un papel fundamental a la hora de luchar contra estas pseudociencias y pseudoterapias. Tenemos que informar a los pacientes sobre cuál es el tratamiento más adecuado para su enfermedad y, además, alertar sobre los peligros potenciales de someterse a prácticas que no cuentan con ningún respaldo científico y, sobre todo, el riesgo que supone para la salud del paciente el abandonar total o parcialmente los tratamientos prescritos por los profesionales para someterse a prácticas que no cuentan con el respaldo científico. 
 
La comunicación médico-paciente es clave también para ayudar a los pacientes no solo para informar a los pacientes de su uso sino también para entender las razones de su utilización y así poder contribuir a evitar expectativas poco realistas sobre las mismas ya que no solo pueden ser dañinas o excesivamente caras, sino que también pueden ser especialmente peligrosas cuando interactúan y/o conllevan una falta de cumplimiento con los medios terapéuticos avalados científicamente.
 
Por supuesto, no hay que culpar al paciente. Hay que entender que el paciente oncológico se enfrenta a la enfermedad con una situación de incertidumbre e inquietud en la que la falta de información fiable y contrastada así como la necesidad de aumentar la percepción de control sobre la enfermedad y mejorar su calidad de vida puede llevarlos a acercarse y someterse a prácticas no avaladas científicamente que prometen la curación o la mejora de su estado de salud.
 
Las familias y el entorno del paciente son una figura clave para acompañarlos en el proceso de enfermedad y también pueden asesorarle y guiarle para que siga los tratamientos prescritos por los profesionales. 
 
¿Cómo contribuyen las asociaciones de pacientes como la AECC en este sentido? 
 
Las asociaciones de pacientes juegan un papel fundamental, porque los pacientes acuden a nosotros en busca, entre otras cosas, de información fiable y avalada por la ciencia. Además, somos la voz que puede denunciar y poner de manifiesto el impacto negativo en la salud física y emocional que estas pseudociencias y pseudoterapias tienen sobre los pacientes. Es nuestro papel contribuir a apoyar todas aquellas iniciativas que denuncien la utilización de las pseudoterapias en el tratamiento y abordaje de la enfermedad oncológica.  
 
Desde la Asociación Española Contra el Cáncer no recomendamos ni avalamos ninguna práctica que carezca del respaldo científico. Estas pseudoterapias promueven la idea de la curación, prevención o mejora a través de distintos procedimientos basados en resultados sin ningún aval científico.
 
En el caso de los psicólogos clínicos, ¿qué dudas, incertidumbres, situaciones, …, pueden provocar que el paciente busque una solución “desesperada” en una pseudoterapia? ¿Cómo podéis ayudarle para que no abandone el tratamiento que le han recomendado los médicos?
 
Ante el diagnóstico de cáncer y los tratamientos oncológicos, los pacientes viven una situación de vulnerabilidad emocional e incertidumbre que puede llevarlos a aferrarse a opciones que afirman garantizar la sanación o la mejora de su salud, a pesar de carecer de una evidencia científica que las respalde. La falta de información fiable y contrastada a la que se enfrentan los pacientes oncológicos en las fases de prediagnóstico, diagnóstico y tratamiento de la enfermedad es un factor que puede influir a la hora de someterse a estas pseudoterapias y pseudociencias. 
 
En cualquier caso, nunca hay que culpabilizar de intentar encontrar una respuesta o solución a su situación. 
 
Por otra parte, es importante conocer las razones o motivos que llevan a las personas enfermas a recibir pseudoterapias que están más relacionadas con la percepción de refuerzo de su sistema inmune, aumentar la sensación de control sobre la enfermedad y mejorar sintomatología derivada de los tratamientos recibidos. En el caso de las personas con enfermedad avanzada es más buscar la cura de la enfermedad como factor clave. 
 
Sabemos que las mujeres, las personas jóvenes, aquellas con mayores ingresos económicos y personas enfermas de cáncer con edad avanzada tienen más riesgo de utilizar pseudoterapias. Las personas con mayor nivel de estudios, capacidad reflexiva y comprensión lectora presentan menor riesgo ante las pseudoterapias ya que son capaces de desplegar recursos para analizar la información y el abordaje terapéutico avalado científicamente. 
 
Los profesionales de la psicología tenemos que transmitir a los pacientes oncológicos que deben seguir el tratamiento prescrito por los profesionales especializados porque su eficacia y seguridad está demostrada a través de evidencias científicas.
 
¿Qué se puede hacer para que la sociedad sea consciente de los peligros de las pseudociencias y las pseudoterapias? 
 
En España hay informes que señalan que más de la mitad de los españoles consideran que las pseudoterapias son efectivas. Por ello, es importante que los profesionales sanitarios, junto con las asociaciones de pacientes, los medios de comunicación, etc. hagamos fuerza y seamos capaces de trasladar a la esfera pública el peligro asociado a estas pseudociencias y pseudoterapias. Tenemos que estar presentes en aquellos espacios y ámbitos donde las pseudoterapias y pseudociencias están difundiendo su mensaje, como sucede en páginas web y, sobre todo, en redes sociales.