Sábado, 21 Septiembre 2019

Consejos de Salud

Calidad de la atención médica

Pocas veces se valora la calidad en el trato con los pacientes, los logros en docencia o incluso en  investigación o el grado de satisfacción del equipo, como expone en este artículo el doctor Eliseo Collazo quien defiende el humanismo que sitúa la persona como centro y fin de la actividad médica, constituyendo un importante factor en el quehacer del médico

07/04/2013 medicosypacientes.com

 

Madrid, 8 de abril 2013 (medicosypacientes.com)

La recuperación de la dimensión humanística de la relación médico-paciente es sin duda un elemento decisivo en la calidad asistencial. Ello, junto con la disponibilidad del tiempo necesario, conduce a una medicina más satisfactoria para el paciente, a una mayor eficiencia en el uso de pruebas diagnósticas y prescripciones, ocasionando una menor iatrogenia, y a un mejor control de los gastos. Es en esta sociedad que añora la honestidad y el compromiso, donde el médico debe reconstruir los valores éticos que la profesión exige y que tanta falta hacen en las relaciones entre personas.

Pocas veces se valora la calidad en el trato con los pacientes, los logros en docencia o incluso en  investigación o el grado de satisfacción del equipo. El humanismo pretende que la persona sea el centro y el fin de la actividad médica, y es un muy importante factor en el quehacer del médico, que aun reconociendo la dificultad de su valoración objetiva, muy pocas veces es considerado en la valoración profesional curricular.

Los pacientes tienen derecho a recibir y los médicos obligación de suministrar de forma comprensible toda la información médica necesaria, suficiente y relevante para la toma de decisiones que afecten a su salud. En aquellos casos que el acto médico no persigue la curación de una enfermedad, aún persiguiendo un beneficio para el paciente, debe extremar la información sobre sus riesgos y complicaciones.

Si se conoce que un médico está ejerciendo la Medicina con las facultades físicas o psíquicas mermadas o con algún tipo de drogadicción se debe de comunicar al colegio de médicos para no perjudicar a los pacientes. Es evidente que el colectivo no debe desentenderse del colega en estas situaciones y por ello se han instaurado mecanismos de ayuda con la intención de no abandonarlo e intentar su recuperación.

Está muy arraigada todavía la falsa creencia de que los presupuestos son elásticos y flexibles hasta casi el infinito. Pero lo cierto es que si se hace un uso inapropiado de un determinado recurso se deja a otro paciente sin el equivalente a ese recurso que previamente ha sido malgastado. No tiene la misma consideración ética una limitación presupuestaria generada por un incremento justificado de las necesidades ante un inesperado problema de salud, que una limitación provocada por un mal uso de recursos. El médico debe plantearse seleccionar el plan terapéutico que mejores expectativas ofrezca ante una determinada patología o problema de salud y ante un determinado paciente.

Un médico que trabaje por cuenta ajena no puede aceptar una remuneración fundada en normas de productividad, de rendimiento horario o cualquier disposición que tenga como consecuencia limitación o abandono de su independencia o atentara a la calidad de sus cuidados. La misma consideración merecen los incentivos directos a la prescripción, si merman la independencia del médico prescriptor o la calidad de los cuidados o vulneran su libertad de decidir.

Teniendo en cuenta la complejidad de los factores externos que se mezclan sobre la salud es especialmente importante la prevención en la salud ocupacional. Los resultados de los exámenes practicados en el marco de la vigilancia de la salud en el puesto de trabajo deben ser explicados al trabajador involucrado.

La prevención debe ser una anticipación efectiva, segura, razonable, equitativa y sensata. Dado que en las intervenciones preventivas se actúa preferentemente sobre sujetos sanos, el rigor en efectividad y en evitar efectos adversos se hace más exigente.

Dr. Eliseo Collazo Chao,
Ex miembro de la Comisión Central de Deontología.