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Sábado, 20 Agosto 2022

Ansiedad y depresión

12/07/2011

Se ha estimado que la depresión produce la mayor disminución en salud en comparación con otras enfermedades crónicas como artritis, asma o diabetes. Según la OMS, la depresión es actualmente la cuarta enfermedad en importancia causante de discapacidad en el mundo. Por otra parte, la prevalencia de la depresión es dos veces superior en la mujer que en el hombre y esta diferencia se observa durante toda la edad media de la vida

Madrid, agosto 2011 (medicosypacientes.com)

Descripción de la imagen

El trastorno depresivo mayor (conocido generalmente como depresión) es una enfermedad psiquiátrica caracterizada por una combinación de síntomas que interfieren con la capacidad de una persona para trabajar, estudiar, comer, dormir y disfrutar de lo que fueron en el pasado actividades placenteras para el paciente. El trastorno de ansiedad generalizada se define como la ansiedad y preocupación excesiva sobre diferentes sucesos y actividades (como el rendimiento laboral o escolar) durante la mayor parte de los días y durante al menos seis meses.

Síntomas

Los síntomas más conocidos de estos trastornos son:
- Emocionales: tristeza, anhedonia (incapacidad para sentir placer o felicidad en respuesta a actividades comúnmente placenteras), pérdida de interés, sentimientos de culpabilidad, ansiedad, disminución de la capacidad de concentración y pensamientos recurrentes de muerte o suicidio.
- Ansiosos: la mayoría de los pacientes deprimidos tienen cierto componente de ansiedad, presentando síntomas como irritabilidad, falta de concentración, fobias y/o alteraciones psicomotoras.

Sin embargo, también son frecuentes los síntomas Somáticos: manifestaciones orgánicas de la depresión que pueden aparecer en forma de alteraciones del sueño y/o del apetito, fatiga o poca energía y agitación psicomotriz. Otros de los síntomas físicos de la depresión más desconocidos son de naturaleza dolorosa, principalmente en la espalda, hombros y cuello.

Aunque el dolor es uno de los síntomas más frecuentes de la depresión, en ocasiones no se asocia con la enfermedad. Los síntomas dolorosos asociados a la ansiedad y a la depresión impactan negativamente en la calidad de vida y en la funcionalidad del paciente. De hecho, se asocian a una reducción en la productividad laboral de los pacientes en 3,9 días por semana.

Es importante tener en cuenta que estos tres grupos de síntomas actúan de forma conjunta, aunque en ocasiones los pacientes se refieren sólo a alguno de ellos. Por ello, es importante que el profesional sanitario pueda profundizar y realizar un diagnóstico correcto. Además, estos tres tipos de síntomas requieren que el tratamiento incida de forma global sobre todos ellos con el objetivo de obtener la remisión del paciente, que significa su regreso a la normalidad.

Algunas cifras

• La depresión es uno de los trastornos con mayor prevalencia. De acuerdo con los resultados del Proyecto European Study of the Epidemiology of Mental Disorders (ESEMeD), el 13% de los europeos desarrollará una depresión a lo largo de su vida.

• En España los datos muestran una prevalencia de depresión en población general del 10’5% a lo largo de la vida y de un 4% anual.

• La prevalencia de la depresión es dos veces superior en la mujer que en el hombre. Esta diferencia que se observa durante la edad media de la vida, no se aprecia en la infancia y desaparece en la ancianidad.

• Hasta un 10% de los pacientes que acuden por primera vez a consultas de atención primaria pueden tener un trastorno depresivo. Sin embargo, entre un 30 y un 50% de estos pacientes no son diagnosticados.

• El 78% de los pacientes con ansiedad generalizada y depresión refieren dolor, pero en el 69% de estos casos el dolor no se asocia con estas enfermedades.

• Datos españoles señalan que más de un 50% de los pacientes no toman de forma adecuada el medicamento que se les ha prescrito para la depresión o la ansiedad.

• Por el contrario, el 80% de los pacientes que reciben tratamiento afirman haber mejorado considerablemente su calidad de vida.

• De forma global, el 60% de las depresiones suelen presentar al menos una recurrencia en el futuro.

• Aquellos pacientes que se encuentran en remisión parcial (con síntomas residuales) presentan un índice mayor de bajas laborales (tres veces más) que aquellos que logran la remisión completa.

• Los pacientes en remisión parcial sólo alcanzan niveles de funcionalidad normal en un 47% de los casos, frente al 77% de las personas que logran la remisión completa.

• Estos trastornos afectan de manera importante a las funciones físicas, mentales y sociales y se asocia con un mayor riesgo de muerte prematura.

• Se ha estimado que la depresión produce la mayor disminución en salud en comparación con otras enfermedades crónicas como artritis, asma o diabetes.

• Según la OMS, la depresión es actualmente la cuarta enfermedad en importancia causante de discapacidad en el mundo. Esta Organización prevé que en 2020 se convertirá en la segunda enfermedad con mayor carga social y que supondrá un 15% de toda la carga por enfermedad.
- Se estima que constituye un 11% de carga social relacionada con consumo de recursos, pérdida de productividad e impacto en la calidad de vida de los pacientes en los países desarrollados.

• En cuanto a la carga económica, en el año 1998 el coste anual de la depresión en España se cifró en 745 millones de euros, y según otras estimaciones el coste ascendería a 5.005 millones de euros anuales con una distribución por categoría de recursos muy parecida a la europea:
- Costes indirectos 71% y costes directos 29%.
- Si analizamos la composición de los costes directos se observa que, a pesar del incremento de la prescripción de antidepresivos en España, tan sólo el 9% de los costes totales corresponde al tratamiento farmacológico.

Más cifras sobre los síntomas físicos

• El 93% de los pacientes de Atención Primaria presentan síntomas somáticos.
- Más de la mitad (el 57%) presenta más de 4 síntomas físicos diferentes.

• Los más frecuentes son: dolor de espalda, palpitaciones, dolor en las extremidades y dolor articular.

• Los síntomas somáticos de la depresión y de la ansiedad generalizada se asocian a un aumento de los recursos sanitarios (aumento de visitas al médico y mayor consumo de analgésicos), una disminución de la calidad de vida de los pacientes.

• Sin embargo, cuando se logra mejorar los síntomas físicos dolorosos se consigue una mejora sintomática de la depresión y de la ansiedad, al tiempo que se mejora la calidad de vida del paciente.

Más información se puede obtener a través de la Guía de buena práctica clínica en depresión y ansiedad”, editada por la Organización Médica Colegial (OMC) a través de este enlace en el que se ofrece para su consulta una amplia colección de guías:
http://www.cgcom.es/publicaciones