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Sábado, 13 Agosto 2022

Ana Mato garantiza la atención sanitaria a los inmigrantes 'sin papeles' con VIH y enfermos de cáncer

09/05/2012

La ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualad, Ana Mato, ha asegurado que aquellos inmigrantes en situación irregular infectados por el VIH o enfermos de cáncer tendrán cubierta la asistencia sanitaria

Madrid, 10 de mayo de 2012 (medicosypacientes.com)

La ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualad, Ana Mato, ha asegurado que aquellos inmigrantes en situación irregular infectados por el VIH o enfermos de cáncer tendrán cubierta la asistencia sanitaria

“Todas las comunidades tienen previsto hacer convenios con organizaciones que atienden a inmigrantes de manera irregular para que también se les pueda atender en Atención Primaria”, ha manifestado la ministra en RNE, en una entrevista en la que ha abordado diversos temas de la actualidad sanitaria. 

Ana Mato ha asegurado que estos enfermos, como los de cualquier otra enfermedad crónica, "van a seguir siendo atendidos" porque "la sanidad está garantizada porque somos titulares de eso derecho” y ha precisado que el Real Decreto de medidas urgentes para la sostenibilidad del SNS no cambia la legislación actual y, por tanto, “la Ley General de Sanidad sigue vigente al 100 por 100".

Ha explicado que las medidas adoptadas sobre la atención sanitaria a inmigrantes  están  encaminadas a acabar con los "abusos" y a  equiparar a España con otros países europeos, donde la sanidad "funciona de esa manera y no pasa nada" y añadió que  " no puede ser equiparable una persona que está en España en situación legal que ilegal, que tienen la asistencia sanitaria cubierta en todo caso con la asistencia básica".

La ministra, que ha reiterado su intención de mantener una sanidad universal, afirma que Real Decreto Ley de reformas para la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud (SNS), ha sido un avance "importante" para garantizar la viabilidad de la sanidad y que, en contra de lo que se afirma desde diversos sectores, "no hay un cambio de modelo" con la nuevas medidas, sino un si sistema sanitario más "eficiente".

Respecto a la aplicación del Real Decreto, la ministra ha expresado su convicción de que “no va a haber ningún problema para el cumplimiento de la ley” y aseguró que “ninguna comunidad autónoma, hasta el momento, salvo el expresar que iban a presentar recurso, ha manifestado la más mínima duda en el cumplimiento de la ley. Las leyes están para cumplirlas todos y, especialmente, los políticos y los responsables públicos que son los primeros que tienen que cumplir la ley”.

La ministra dijo que “las comunidades autónomas estuvieron de acuerdo con estas medidas en el Consejo Interterritorial” y, refiriéndose a la consejera de sanidad de Andalucía, afirmó que aunque “ella anunció que alguna medida no le gustaba, dijo públicamente que las iba a acatar.  Básicamente porque le hace falta acatarlas porque la deuda que tienen las comunidades autónomas hace que todas las comunidades autónomas necesiten tomar ciertas medidas  y, por tanto, las están tomando”.

Respecto a las competencias en sanidad, Ana Mato afirmó que “el Ministerio de Sanidad Servicios Sociales e Igualdad, es el más importante del Gobierno”  y añadió que “en este época de crisis, es, probablemente, el más complicado, pero es imprescindible porque nuestra obligación, como Gobierno de España, es garantizar que, cuando las competencias de sanidad están distribuidas en las comunidades autónomas, todos los españoles, con independencia de su lugar de origen o de residencia,  tengan derecho  a las misma prestaciones”.

“No podemos permitir –dijo- que una comunidad autónoma despilfarre el dinero y no preste la atención sanitaria, por lo tanto somos garantes de la sanidad en todo el territorio nacional; esa es nuestra misión nuestro papel y, por eso, hemos adoptado estas medidas, con  las que las comunidades autónomas estuvieron de acuerdo en el Consejo Interterritorial”.

Insistió que las medidas que ha tomado el Gobierno son necesarias para salvar "el difícil momento que estamos atravesando"  y que con ellas el Sistema Nacional de Salud (SNS) no va a perder calidad. Insistió en que no se trata de un plan de ajuste, sino una reforma con el objetivo de buscar la eficiencia y para “garantizar una sanidad pública, universal, gratuita y de la máxima calidad".

La ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad rechazo, una vez más, el  copago sanitario o por consulta y defendió el copago farmacéutico en función de la renta, una medida “mucho más equitativa” y necesaria para frenar el ”despilfarro” del gasto farmacéutico. “Hemos buscado –dijo- una formula en al que pagan más los que más tiene o paguen menos o no paguen nada los que nada tienen".

La ministra se ha mostrado contraria de la privatización de algún servicio sanitario público, pero partidaria de la colaboración público-privada porque  "funciona bien" y  "lo importante es que te curen los mejores médicos con los mejores medicamentos y que no cobren por ello".

Reiteró su intención de llegar a un Pacto por la Sanidad con el apoyo de todas las comunidades que quede fuera del debate político, así como conseguir un acuerdo socio-sanitario.

En cuanto al recorte de la cartera básica de servicios, defiende que esta medida normaliza la atención a todos los ciudadanos, de modo que todos dispongan de los mismos servicios con independencia de dónde vivan.

Respecto a la modificación de la ley del aborto, la ministra ha destacado que su contenido se verá cuando el ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, la presente en unos meses, aunque ha asegurado que se hará "en base a lo que el Tribunal Constitucional ha dicho al respecto".

Aseguró que harán las modificaciones necesarias, teniendo en cuenta que "no nos parece adecuado que una niña de 16 años pueda ir a abortar sin el consentimiento de sus padres”

Y sobre la píldora del día después lamentó que se haya convertido en un debate ideológico, sobre todo teniendo en cuenta que es un tema de salud y, como tal, lo estoy planteando, como si fuera cualquier otra pastilla; no le he puesto adjetivo a esa píldora”.

Tras señalar que en muchos países, esta píldora se dispensa a las menores si van con sus padres o con receta médica y en otros no, por lo que “no hay una decisión científica definitiva sobre esta cuestión”, dijo que los informes profesionales que pidió no fueron concluyentes por lo que decidió reunir al Consejo Asesor de Sanidad para escuchar su opinión, algo que está pendiente.

Reconoció que este tema no ha sido una prioridad “porque el medicamento se está dando y, en principio, no hay ningún análisis concreto de cómo ha funcionado” e insistió en que la decisión se tomará teniendo en cuenta, única y exclusivamente, criterios médicos, "y en base a lo que digan los profesionales".

Finalmente, entiende que "no tiene absolutamente nada que ver" el ajuste en la Sanidad con la ayuda que se podría dar a Bankia, y si los ciudadanos comparan ambas cifras es porque "algún grupo parlamentario, con gran cinismo, está haciéndolo".

Relacionar ambas situaciones es, según la ministra, "una grave irresponsabilidad que no tiene nada que ver con la realidad. Lo único cierto es que tenemos la obligación de sanear el sistema financiero" porque éste "es fundamental para España y nuestro futuro". También ha asegurado que "sin ninguna duda" mantendría su dinero en Bankia, porque "el Gobierno no va a dejar que el sistema caiga".