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Lunes, 8 Agosto 2022

“La mejor medida dermatológica antiedad es evitar la acción solar”

20/04/2011

El Dr. Carlos Guillén Barona, jefe del servicio de Dermatología del Instituto Valenciano de Oncología, repasa en esta entrevista las principales preocupaciones que llevan a los pacientes a la consulta del dermatólogo. El intrusismo, la publicidad falsa y la obsesión por la belleza, son causas de múltiples desilusiones

Madrid, 25 de abril 2011 (medicosypacientes.com)

“Médicos y Pacientes” les ofrece la entrevista realizada al Dr. Carlos Guillén Barona, jefe del servicio de Dermatología del Instituto Valenciano de Oncología, publicada en el último número de la revista “Valencia médica”, editada por el Colegio de Médicos de Valencia.

La piel ¿habla de nuestros problemas reflejando nuestros conflictos emocionales?

Descripción de la imagen

Dr. Carlos Guillén Barona

Sí, las enfermedades dermatológicas y neurológicas están íntimamente unidas. Es lo que conocemos como psico-dermatología. Los dermatólogos estimamos que un 20% de las consultas que recibimos conllevan un trastorno emocional o psicológico. Un ejemplo claro es el de los adolescentes con acné cuyo problema se agrava en la época de exámenes. Llevado al extremo la dismorfobia, personas que alteran la percepción de su propia imagen y ven manchas, arrugas…. donde no las hay, o la venerofobia, el temor a las enfermedades venéreas. También el psoriasis, de origen inmunológico y una de las más frecuentes en dermatología, empeora en situaciones de nervios.

Pero parece que cuando los dermatólogos desconocen la casusa de la enfermedad siempre se achaca al estrés.

Es cierto que realizamos mucho diagnóstico relacionado el estrés, seguramente porque existen muchas enfermedades que no tienen el origen claro, que son de tipo inmunológico. En ellas influyen multitud de factores, entre ellos el estrés.

¿Y continuaremos viendo calvos?

Si aquellos que comienzan con problemas de calvicie antes de los veinticinco acuden a los dermatólogos existen muchas posibilidades de frenar incluso revertir la alopecia, sino intervenimos esa misma persona lucirá una gran calva a los cincuenta. La alopecia continúa siendo junto con el acné y la psoriasis, una de las tres primeras causas de consulta a los dermatólogos.

¿Qué hay de cierto en toda la publicidad que recibimos sobre cremas de caviar, cremas con polvo de diamantes, antiaging… cremas de todos los precios? ¿Se trata de marketing o de realidad?

En realidad, cualquier crema tipo “milagro” tiene un efecto hidratante, algo paliativo, pero con efectos muy limitados en cuanto a las consecuencias del envejecimiento. La mejor medida dermatológica antiedad es evitar la acción solar y la mejor herramienta para corregir sus efectos el ácido retinoico.

Quizás buscando ese milagro los pacientes acuden a cualquiera que les venda esa ilusión ¿considera que en dermatología existe intrusismo?

Sin duda esta especialidad es la más atacada. Mientras que nadie se aventuraría a eliminarse una verruga del ojo, la piel es un órgano que cualquiera se atreve a manipular quemando, depilando, tatuando… aunque parezca mentira los pacientes son capaces de “abrir el bolso” y no tiene espera ante temas estéticos y, sin embargo, cuando se trata de un cáncer como saben que el sistema lo cubre gratis prefieren esperar. La medicina es gratis y pagamos la belleza.

Al final ¿se trata de un tema económico? ¿Los pacientes frente a la seguridad se rigen por el coste para elegir dónde acuden a tratarse?

Lo que está claro es que existe una comercialización tremenda de estos temas por gente sin titulación que a través de la publicidad está vendiendo expectativas que no son reales. Los dermatólogos vemos continuamente gente que llega desilusionada porque la solución que le ofreció un instituto al que ha acudido por un anuncio no ha sido válida. Y en estos centros no hay dermatólogos, porque por honradez profesional los dermatólogos no van a basar sus argumentos en la charlatanería, sino en la ciencia.